19 de April del 2019

Cabrera espera exhibir su trueno toda la campaña

Foto: Archivo

El swing recordó a aquellos del 2012, un movimiento natural y perfectamente fluido del venezolano Miguel Cabrera con el que mandó la bola hacia el jardín derecho, sin que esta parara de viajar hasta terminar en el bullpen de los Tigres para su segundo jonrón de la pretemporada.

El palazo contra el cubano Nestor Cortés Jr. de los Yankees el 10 de marzo no viajó tanto como el que había dado Cabrera contra Jacob Webb de los Bravos una semana atrás. Ese casi pegó en la pared del bullpen de visitantes entre el jardín central y el derecho, a pocos metros de la grada. No había dado un jonrón tan largo hasta el jueves, cuando mandó un envío de Corbin Martin de los Astros a lo más lejano de la grama detrás del jardín izquierdo. La volvería a botar el sábado, esta vez contra Hunter Wood de los Rays.

“Se está sintiendo muy bien y está empezando a ver la bola realmente bien”, dijo Ron Gardenhire, el manager de los Tigres. “Eso te dice lo bien que está”.

Los cuatro jonrones han sido impresionantes recordatorios de lo que Cabrera, a pesar de que cumplirá 36 años en un mes, es capaz de hacer cuando está saludable.

“Hace no mucho tiempo todo el mundo se estaba preguntando qué había pasado con su poder”, añadió el gerente general de Detroit, Al Ávila. “Bueno, pueden ver que todavía lo tiene”.

Cabrera se fue sin hits durante una semana tras el segundo jonrón, un slump de 10-0 con siete ponches. La frustración fue tal que lo expulsaron de un juego de la Liga de la Toronja por discutir bolas y strikes con un umpire de Triple-A.

“Me gustó ver eso, el hecho de que estos turnos son importantes, incluso para un tipo que ganó la Triple Corona”, dijo Doug Mientkiewicz, que dirigió a los Tigres en aquel encuentro de escuadras divididas.

Para este slugger de 35 años, estos turnos todavía importan. Cabrera está completando una década que lo vio ganar una Triple Corona, cuatro títulos de bateo, dos premios Jugador Más Valioso y cuatro viajes seguidos a la postemporada. Pero tras dos temporadas plagadas de lesiones, esos logros se sienten más distantes.

Cabrera está bajo contrato hasta terminada la temporada 2023, así que es posible que todavía esté en el equipo cuando los Tigres vuelvan a competir, aunque para entonces tendrá casi 40 años. Las metas más visibles por el momento son hitos personales, 3,000 hits y 500 jonrones, ambos al alcance esta próxima temporada si se mantiene saludable. Pero Cabrera todavía está compitiendo por metas colectivas.

Vía: Nota de prensa

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