Novena criolla saldó con un balance muy negativo

En lo estrictamente estadístico, la cuarta edición del Clásico Mundial de Béisbol marcó una mejoría para Venezuela con respecto al torneo 2013 de selecciones nacionales. Al menos la novena que colgó el uniforme vinotinto para lucir un poco llamativo conjunto tricolor avanzó a la segunda ronda en un juego extra.

No obstante, el “avance” en el evento, que terminó el sábado para el bando dirigido por Omar Vizquel, en lugar de saldar un poco la deuda de hace cuatro años con su inesperada despedida en la primera fase, lo que hizo fue sumar una nueva actuación decepcionante, otra vez muy por debajo de las expectativas que generó un róster plagado de grandeligas.

De hecho, el “progreso” criollo se logró con dos victorias muy sufridas ante un combinado de menor jerarquía en la pelota como Italia. En ambos triunfos no sobró nada, pues se obtuvieron 11-10 y en extrainning en la primera ronda y 4-3 en el juego extra.

Al analizar superficialmente el porqué de tan floja participación, la fragilidad del pitcheo de relevo en todo el Clásico y la escasa ofensiva en la segunda ronda aparecen como las explicaciones más obvias.

Antes del trámite sabatino ante Puerto Rico, los bomberos criollos permitieron 26 carreras limpias y 41 hits en 30.1 innings de labor para una “efectividad” de 7.77. Del séptimo episodio en adelante, ese mismo bullpen permitió 21 carreras -18 merecidas- en 14 actos para elevado promedio de carreras limpias de 11.57.

Así se despidió Venezuela del torneo, con una imagen gris y una nueva derrota y con la sensación de que todo se hizo mal desde la conformación del plantel, dejando en tela de juicio a la dirección técnica, gerencia y por la actitud de los peloteros.

Con mucho que revisar de cara al futuro, por ahora debemos seguir conformándonos con los logros individuales de los peloteros y a nivel grupal sólo las celebraciones de los campeonatos en la liga local.

Agencias

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