19 de December del 2018

José Rafael Aponte vive para ser bombero

José Nieves ha pasado su vida defendiendo la botánica. Foto: Sergio Olivo

Quien se haya visto inmerso en alguna situación de emergencia en la que ha sido necesaria la presencia del Cuerpo de Bomberos del estado Aragua, seguramente habrá sido rescatado, auxiliado o resguardado por una persona que cuenta con el respeto no sólo de los funcionarios que lo acompañan y a los que actualmente dirige, sino también de todas aquellas personas que han sido alcanzadas por su empeño, su entrega y el carisma que lo caracteriza.

Así es José Rafael Aponte, un hijo de Borburata, parroquia del municipio Puerto Cabello, estado Carabobo, quien colmado de sueños llegó al estado Aragua cuando tenía tan sólo 9 años, dispuesto a cumplir esos sueños, logrando destacarse hoy como el Comandante General del Cuerpo de Bomberos de la entidad, institución en la que actualmente, a sus 63 años, ostenta el rango de Coronel.

Proviene de una familia muy unida y alegre. Es hijo de Teresita Ibarra y José Rafael Aponte, se considera una de esas personas apasionada y amante, de aquellas a las que les cuesta sacarse del corazón lo que le entusiasma. Dice haber sido encaminado en la vida por su tía abuela, Juanita Aponte; su tía Elena Aponte y demás tías, por ello su empeño en hacer valer y dar el valor a lo que hace con esfuerzo y dedicación. 

¿Cuál fue su inspiración para llegar a ser bombero?

-De pequeño, cuando jugaba me ponía pruebas, sentía curiosidad por todo y al llegar a Maracay comencé en los Scouts, donde aprendí mucho. Al comenzar mi vida aquí, un familiar tuvo un accidente y resulta que hubo un inconveniente con la ambulancia y yo me preguntaba ¿qué había pasado? entonces decidí iniciar mi recorrido por la Acción Voluntaria de Hospitales, buscando y ayudando a las personas, tratando de encontrar una respuesta a lo ocurrido con mi pariente. Luego llegué a Defensa Civil… creo que he contado con varias lecciones, que me llevaron a ser un bombero capacitado en distintas áreas.

El actual Comandante del Cuerpo de Bomberos de Aragua destacó que al momento de pasar por estas instituciones se percató de que eran los Bomberos los que tenían esa parte mecánica, esa integración que él esperaba conseguir desde su infancia, desde que comenzaron sus interrogantes.

Ha estado presente en distintas eventualidades como el terremoto de Cariaco, deslaves, incendios de gran magnitud, rescates en infraestructuras vulnerables y demás consecuencias de fenómenos naturales, en los que ha logrado ayudar a miles de personas que hoy se muestran agradecidas.

Conversar con Aponte es palpar de inmediato su nobleza y humildad, es descubrir con seductor asombro que se trata de un profesional a carta cabal, que respeta y ama lo que hace. Es un rostro que develamos y supimos que baila salsa, es abuelo, está pendiente de la tecnología y siempre preparado para atender una emergencia.

-¿Qué le ha marcado en su trayectoria como bombero?

-Un día estaba por allí cercano a un restaurante y llegó una chica, se me acercó y por un momento pensé que iba con otra intención, pero en realidad me dijo: ‘Yo sé quién es usted, es Aponte, de los Bomberos, y a lo mejor no se acuerda de mí (con un nudo en su garganta que lo llevaron a derramar lágrimas, continuó relatando), pero yo soy aquella niña que usted rescató en un incendio y gracias a usted, hoy estoy viva’. Creo que el hecho de ayudar a tantas personas es lo que a uno lo enorgullece. En cuanto a lo que me ha marcado, es el haber sacado del fuego a los siete muchachos, a mis hijos como los llamo, en el incendio en los terrenos de Cavim, donde el fuego los alcanzó y junto con una funcionaria, retiramos a los jóvenes, eso me impactó porque me decían por radio: ‘Aponte, sácanos de aquí’… aún los recuerdo con estima y los llevo en el corazón.

-¿Cómo es el comandante de los Bomberos en su casa y en su tiempo libre?

-Mi esposa es bombero (risas). Mis mascotas se llaman “Danger” y Rescat”, mi carro tiene coctelera (sirena), hay guantes de látex y demás implementos necesarios para cualquier emergencia, me encantan las películas de rescate, para ver cómo hacen lo que uno ejecuta a diario, eso me apasiona.

¿Tiene hijos? ¿Siguieron sus pasos como bombero?

-Sí, ¡tengo un hijo! Se llama José Rafael Aponte, como yo, y tiene 35 años. Decidió ser administrador de empresas y me ha dado un nieto que hoy cuenta con 6 años. He respetado su decisión de no seguir mi profesión, entiendo que por ser hijo de bomberos, posiblemente el ver a su padre y madre tanto tiempo laborando, eso le llevó a tomar otra carrera. Igual me siento orgulloso de él y de la familia que está formando en Cumaná.

-¿Practica algún deporte?

-Claro, hay que estar activo y me dedico a trotar, juego básquet, practico tiro de combate, hago trekking de montaña, practico defensa personal, hago ciclismo de montaña… y entreno todos los días.

-¿Le gusta la música y el baile?

-Me gusta el merengue y la salsa me apasiona. Me gusta el baile.

¿Cómo está con la tecnología?

-Me gusta mucho estar actualizado y creo que soy una persona atenta con la tecnología, pendiente de las redes sociales y es algo que vamos a estar desarrollando en la institución, no sólo con el tema de las redes, sino también con todo lo que a equipos e implementos de trabajo se refiere.

-De no haber sido bombero, ¿Qué otra profesión habría tomado?

-Pude haber sido ingeniero, pude haber tomado otra carrera, pero mi pasión siempre fue ser bombero y creo que la mantendría con disciplina, lealtad y compromiso.

AL DÍA

Es un rostro que develamos y supimos que baila salsa, es abuelo, está pendiente de la tecnología y siempre preparado para atender una emergencia.

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