21 de September del 2018

Aretha Franklin, la diva de divas con alma negra

Foto: Archivo

Aretha Franklin, primera mujer en acceder al Salón de la Fama del Rock and Roll, moldeó la música “soul” (alma, traducido del inglés) con su inmensa personalidad vocal, escénica y compositiva y, coronada como reina del estilo, marcó la senda a las más importantes voces femeninas del género.

Así se lo reconocieron artistas más jóvenes de la talla de Mariah Carey, Carole King o Celine Dion en una noche ya histórica de la que el próximo 6 de octubre se cumplirán dos décadas, en un momento en el que la “dama” de Detroit, símbolo además de la lucha racial, presumía ya de una larga carrera de 40 años de éxitos, no exenta de altibajos.

“Reina del Soul”

En esa fecha de 1998, el Beacon Theatre de Broadway se vistió de gala para acoger la primera edición del “VH1 Divas Live”, acontecimiento legendario por cuanto nunca antes se había visto compartir escenario a tal número de estrellas superventas, con Gloria Estefan y Shania Twain completando una terna que presentaron actrices como Susan Sarandon.

“Cuando Aretha Franklin fue nombrada reina del soul a finales de los sesenta, la palabra ‘soul’ significaba mucho más que un estilo musical; ese título fue nuestro reconocimiento a una voz que cantó y que nos habló a todos. Cuando Aretha exigió respeto (‘Respect’), no fue solo para ella”, destacó la oscarizada intérprete.

Aquella noche, envuelta en gasas blancas y adornada por un tocado dorado (¿quizás una metáfora de su corona?), Franklin fue recibida con el público en pie e interpretó “A Rose Is Still a Rose” y “Here We Go Again”, además de su clásico “(You Make Me Feel Like) A Natural Woman” junto al resto de participantes de la velada.

No era la primera vez que se codeaba con las aspirantes a su trono. Otros 20 años antes, de hecho, la cantante había incluido en su disco de duetos “Through the Storm” (1989) una colaboración con otra gran voz, Whitney Houston, “It Isn’t, It Wasn’t, It Ain’t Never Gonna Be”.

“Whitney voló a Detroit, entusiasmada por cantar junto a su ‘tía Ree’. Pero cuando ‘tía Ree’ apareció en el estudio, no lo hizo bajo esa condición, sino como la Reina Aretha, la diva original. En ese momento, Whitney era la mayor estrella de la música, pero se comportó como un cachorrito frente a un boxer que escrutaba a su oponente”, contó el productor Narada Michael Walden.

Y es que, tal y como indicó su hermana Erma Franklin en el libro de memorias “Aretha: From These Roots”, esta mostró a menudo ciertos resquemores, cuando no celos, de colegas de profesión como Gladys Knight, Mavis Staples o Roberta Flack.

“Siempre tuvo problemas con sus coetáneas, e incluso con algunas más jóvenes como Natalie (Cole) y Whitney (Houston). Soñaba con que todas desaparecían y ella y solo ella se convertía en la única cantante”, reveló.

En la noche de marras del primer “VH1 Divas Live”, Franklin optó por aliarse con Mariah Carey, la entonces otra gran estrella del r&b contemporáneo, para versionar juntas uno de sus grandes éxitos, “Chain of Fools”, en lo que se interpretó como un traspaso de poderes en toda regla.

“¡Saluden a la reina del soul!”, exclamó al final de la actuación Mariah Carey, que ha citado insistentemente a la veterana cantante como uno de sus referentes fundamentales y que en ese 1998 recibió además el principal galardón de unos premios bautizados precisamente como Lady of Soul Awards.

Estos, creados para distinguir la aportación de las artistas femeninas a la música negra, tal y como hizo la propia Aretha, recayeron en manos de artistas como Destiny’s Child, TLC, Erykah Badu, Toni Braxton o Patti Labelle.

No ha sido el único tributo que las grandes voces femeninas le han rendido, como prueba de su legado. En 2011, tras ser sometida a una intervención quirúrgica, la ceremonia de los Grammy ofreció una actuación en su honor a cargo de Christina Aguilera, Florence Welch y Jennifer Hudson. No será la última, ahora que la música negra se viste más de luto que nunca por su reina.

 

Vía: EFE

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