25 de September del 2018

Carlos Cruz-Diez y su otra noción del color

Carlos Cruz-Diez nació el 17 de agosto de 1923, es uno de los grandes artistas cinéticos venezolanos, quien creó otra noción del color y su relación con el espacio y el tiempo. La extensa obra del maestro Cruz-Diez, que viene desarrollando desde mediados de los años 50, es una invitación al juego y la razón. A sus más de 90 años -y radicado en París- se mantiene activo investigando. El pasado 2014 publicó sus memorias, bajo el título “Vivir en Arte, recuerdos de lo que me acuerdo”.

Carlos Cruz-Diez cursó estudios en la Escuela de Artes Plásticas y Aplicadas de Caracas, institución a la que se incorpora como docente, además incursiona en el diseño, las artes gráficas y la publicidad. En 1945 se residenciará un breve tiempo en Nueva York, donde estudia diseño y publicidad. En 1954 incursiona en la abstracción geométrica; ámbito del arte que afianzará con la definición de una plataforma conceptual fundamentada en el color.

A partir de 1955 trabajará entre Caracas y París, tanto en el ámbito académico como en el desarrollo de su propio lenguaje plástico en torno al color. El año 1959 marca el inicio de sus series Color aditivo y Fisicromías. En 1960 se residencia en París, sin perder contacto con su Venezuela natal. En 1963 desarrolla las Inducciones Cromáticas, las Cromointerferencias y las Transcromías Aleatorias. Al año siguiente crea las Cámaras de Cromosaturación, y para 1969 instala el “Laberinto de Cromosaturación” en el Boulevard Saint-Germain, en París.

La producción de Carlos Cruz-Diez ha sido exhibida en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, la Bienal de Venecia, el Museo de Bellas Artes de Houston, así como galerías y museos europeos. En nuestro país se encuentran importantes obras de integración a la arquitectura que se despliegan en edificios públicos, como la Sede del Sistema de Orquestas, el Aeropuerto Internacional de Maiquetía y la Central Hidroeléctrica Raúl Leoni.

Agencias

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