Familias sustitutas: Un programa diseñado para brindar amor a los niños y adolescentes

El Instituto Autónomo Consejo Nacional de Derechos de Niños, Niñas y Adolescente (Idenna) ha venido promoviendo y reimpulsando en todo el país el Programa de Colocación Familiar en modalidad de familias sustitutas, a través del cual se busca desinstitucionalizar a los niños, es decir, que las medidas de protección que realiza el Consejo de Protección hacia un menor de edad al que le han sido violentados sus derechos, no se realicen desde una entidad de atención o una casa de abrigo, sino que lo hagan con una familia sustituta.

¿Por qué un menor de edad va con una familia sustituta?

Foto: Sergio Olivo

Margarita Castaño, directora regional del Idenna, indicó que un niño, niña o adolescente es colocado con una familia sustituta cuando fallecen sus padres o estos son los responsables de vulnerarles sus derechos y en consecuencia les retiran la patria potestad sobre el mismo.

Es así que mientras el Consejo de Protección, que tiene la competencia para hacer la constatación de los hechos, agota los medios para localizar a la familia de origen del menor de edad (hasta la cuarta generación), este puede estar con una familia sustituta, la cual amparada en la Lopnna tiene responsabilidad de crianza sobre el mismo y la potestad sobre su salud, alimentación y educación.

¿Quiénes pueden fungir como familias sustitutas?

En este programa pueden participar parejas casadas, que tengan un año de unión estable de hecho o personas solteras, siempre y cuando cumplan con los requisitos necesarios, entre los que se incluyen constancia de trabajo, carta de residencia, certificación de ingresos (si trabaja por su cuenta), referencias personales, acta matrimonial o certificación de soltería, carta de buena conducta y una exposición de motivos donde el solicitante explica su proyecto de vida e incluye el sexo y la edad del menor de edad que quiere tener consigo.

Una vez consigne estos documentos ante la Coordinación de Adopción del Idenna, un equipo multidisciplinario de esta instancia hará una evaluación psicosocial para determinar si esa familia es idónea para tener a un niño o adolescente, de ser así, dicha familia quedará registrada en la data del organismo y se le da una asesoría para que conozca cómo funciona el programa.

Sin embargo, Castaño resaltó que el principal requisito con el que debe contar un aspirante es el amor que le pueda brindar a un menor de edad, pues en su condición es lo que más necesita.

Algo temporal que puede ser permanente

Aunque este programa es una medida temporal, existe la posibilidad de que se quede si no se logra localizar a la familia de origen del menor de edad, o de hacerlo esta puede, por diversas razones hacerse cargo de él; la familia sustituta, de así quererlo, puede hacer los trámites respectivos para adoptar al niño, teniendo prioridad sobre este.

La Directora del Idenna indicó que en los últimos días se ha incrementado el número de familias que quieren formar parte de este programa, explicó que la mayoría de ellas acuden al instituto por procesos de adopción, pero una vez les explican lo que es la familia sustituta, se sensibilizan y se cambian para hacer parte del mismo.

Resaltó que es importante que las personas tengan presente que no sólo pueden acoger a un niño, sino a un grupo de hermanos. Finalmente, hizo hincapié en que la celeridad del proceso dependerá del proyecto de vida de cada familia aspirante, de allí que recomienda que no se cierren a las edades, pues también hay adolescentes esperando a ser acogidos, de tal manera que es importante que los tomen en cuenta.

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