23 de June del 2018

Hace 12 años mataron a un visionario: Filippo Sindoni

Foto: Archivo

Decir que Filippo Sindoni fue un ser visionario no es por simple quimera literaria, es porque en vida y con certeros hechos demostró que así fue.

Filippo Sindoni llegó a Maracay (Venezuela) en 1949 de tan solo 18 años de edad. Un país extraño con gente cálida que lo acogió y él lo hizo suyo con el paso del tiempo.

Junto a su padre y hermano montó un primer negocio de víveres en Maracay, que llamaron “Portal Italia”, que atendería solo el joven inmigrante porque su papá y su hermano decidieron regresar a la tierra natal.

Siempre sagaz e inteligente para los negocios y con firmes aspiraciones de futuro, Filippo no se conformó con un local, sino que comenzó a alquilar otros puestos del mercado para obtener ganancias. Así, poco después, se asoció con otro inmigrante y montó su primer pastificio: Pastas de Aragua.

Su deseo de surgir no se detuvo allí, y junto a un ex trabajador creó Pastas La Soberana.

Esta asociación, aunque le permitió adquirir su primera maquinaria para elaborar pasta, tampoco se solidificó y sin embargo esto no melló el entusiasmo de Sindoni y poco después, ya con 22 años logra montar otra fábrica respaldado con un financiamiento bancario. Nació entonces Pasta Sindoni.

Pero el impulso de crecer y su anhelo de aportar para el crecimiento y desarrollo de Maracay no se quedaron allí, la actividad económica de Sindoni se expandió y pasó de la fabricación de pasta a la molienda y nace así Molinos Venezolanos Compañía Anónima (Molvenca).

Con los años fundó Nucita Venezolana, edificó el Hotel Byblos (Hoy Hotel Hesperia de Maracay), la Torre Sindoni, el Centro Empresarial Europa, las  sedes de TVS y El Aragüeño. También creó Poliflex (plástico), Imuca (metalmecánico) y la Casa de Italia de Maracay.

Su legado, aún palpable en cada rincón de la Ciudad Jardín, da muestra de una visión inquebrantable por cooperar con el crecimiento social y económico de muchos venezolanos y siempre apostando al desarrollo productivo de Maracay y del país.

Secuestro y asesinato

Inolvidable aquel martes 28 de marzo de 2006. Eran las 8:20 de la noche cuando el empresario ítalo-venezolano se disponía retornar a su casa en Las Delicias, en compañía de su chofer Jesús Sojo.

Sindoni salió del CC las Américas y en la vía a su residencia, a la altura de la Upel, un punto de control policial llamó la atención de Sojo, pero su jefe lo conminó a quedarse tranquilo porque eran amigos. Para nadie es secreto que Filippo Sindoni apadrinó numerosas graduaciones de la policía estadal y tuvo especial atención a esta institución.

Sojo detuvo el vehículo y allí inició la terrible historia que terminó segando la vida del industrial.

La alcabala resultó ser todo un parapeto bien montado por un grupo de delincuentes que planificó plagiarlo. Tras someter, golpear y abandonar al conductor los hampones se llevaron a Sindoni y no se supo más de él hasta las 5:30 am de la mañana del miércoles 29, cuando fue hallado su cuerpo sin vida en Arenales, Carora, estado Lara, por un morador del sector. El carro también fue recuperado, pero en Bejuma, estado Carabobo, y aunque intentaron incendiarlo, no pudieron.

El cadáver arribó a Aragua a la 1:30 de la madrugada del 1 de abril. Las investigaciones comenzaron a dar frutos, se elaboraron retratos hablados de los presuntos funcionarios de la Policía de Aragua que participaron en el hecho, se reactivó el auto Honda, Accord, color arena del industrial y su cuerpo fue sometido a los análisis forenses pertinentes.

Mucho se especuló e innumerables hipótesis se manejaron sobre el hecho. Se habló en un principio de un secuestro atípico por venganza empresarial, pero luego el entonces fiscal General, Isaías Rodríguez, determinó, sin descartar la anterior, que se trataba de un “plagio millonario para un rescate mil millonario”. La venta se ejecutaría a Colombia a organizaciones delictivas.

Los culpables

Durante el proceso investigativo se determinó que el punto de control era de falsos policías que tuvieron la orientación y cooperación directa del Subcomisario de la Policía de Aragua, Víctor Contreras Belisario, quien facilitó los uniformes, conos y radios para que actuaran los delincuentes. Contreras fue detenido el 5 de abril en el propio comando central del Csopea.

También se desveló la participación directa de José Alejandro Pestana Martins, delincuente caraqueño que habría cooperado en el traslado de Sindoni de Maracay a Carora; Rafael Lamuño Flores, exfuncionario de Policarabobo, y quien prestó su club de nombre Isla de la Fantasía, en Guacara, para mantener en cautiverio a Sindoni los primeros momentos; Néstor Lamuño Grudas (hijo de Rafael Lamuño), participó en el traslado de Maracay a Carora, fue uno de los falsos policía de la alcabala y posteriormente fue asesinado en Cúcuta, Colombia a tiros; y Charly Terry Hernández Saavedra, quien cooperó de manera directa cuando lo llevaban de Valencia a Carora.

Tuvieron participación los comerciantes Carlos Joao de Jesús, Miguel Joao de Jesús y Joao Costa Márquez, en cuya casa también estuvo la víctima; Juan Carlos Saavedra Ponte, ex efectivo de la Guardia Nacional, autor material de la muerte de Sindoni, junto a Lamuño hijo, estaba encargado de vender a la guerrilla al empresario, y murió abatido en Caracas en enfrentamiento con el Cicpc; y su novia Déborah Estanga, quien ayudó a someterlo.

Sentencia histórica

Una vez culminado el proceso científico-investigativo del Cicpc el caso pasó a su fase judicial y fue así como luego de 10 meses de espera el juicio llegó a su fin el martes 21 de agosto de 2007.

La audiencia se celebró en la Sala 1 de Juicio a cargo de la juez Ledys Silva, titular para la fecha del Tribunal Primero de Juicio, y tras 22 horas y 50 minutos ininterrumpidas de liberación se dictó sentencia.

Silva, junto a los escabinos y las partes leyó en tan solo 20 minutos la dispositiva final de la condenatoria de los acusados.

Miguel Joao de Jesús fue condenado a 29 años, 6 días, 7 horas y 20minutos de presidio por los delitos de secuestro de anciano con muerte en cautiverio, uso debido de uniformes propiedad del Estado, asociación para delinquir, robo agravado y lesiones leves en agravio del conductor de Sindoni.

Víctor Contreras Belisario purga condena por 23 años, 7 meses y 15 días por secuestro de anciano con muerte en cautiverio, aprovechamiento de bienes públicos y asociación para delinquir.

Charly Terry Hernández tiene pena de 26 años, 10 meses y 15 días por los delitos de secuestro de anciano con muerte en cautiverio y asociación para delinquir.

Déborah Estanga cumple pena de 26 años, 10 meses y 15 días por homicidio calificado en grado de complicidad, secuestro de anciano con muerte en cautiverio  y asociación para delinquir.

Rafael Lamuño Flores purga condena por 25 años por secuestro de anciano con muerte en cautiverio, suministro de sustancias ilícitas y asociación para delinquir.

José Pestana Martins paga condena por 22 años y 4 meses de prisión por secuestro de anciano con muerte en cautiverio, robo agravado y asociación para delinquir.

A doce años del ominoso hecho que estremeció a los aragüeños aún familiares y amigos lamentan la súbita muerte del industrial Filippo Sindoni, un visionario que regaló desarrollo y progreso con su llegada a Venezuela.

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