Asunción Simonelli tiene sembrado en sus venas el don del trabajo

Asunción Simonelli ha llevado con mucho corazón a una familia y su negocio. Foto: Freddy Pereira

Muchas personas después de la II Guerra Mundial tuvieron que ver cómo sus familias se separaron, caso que vivió en carne propia Asunción Simonelli, quien llegó a Venezuela en 1955, pero años antes su padre llegó al país para abrirles paso a sus parientes.

Durante su estancia en Italia, Asunción vio de cerca cómo su madre, con varios hijos, tuvo que luchar sola, una característica que se le metió en las venas y desde entonces ha sido parte de su vida, mostrando ser una mujer aguerrida ante cualquier circunstancia.

“Siempre tuve el ejemplo de mi mamá, desde que llegamos a Venezuela tuvo que trabajar sin hablar bien el idioma, pero de tanto perseverar comenzó sus propios negocios, abastos, carnicerías y supermercado, siendo una mujer que se mantuvo al frente de sus empresas”, agregó Asunción.

Y como lo que se hereda no se hurta, Asunción Simonelli, hoy de García, no se crió para quedarse en la casa sólo atendiendo a los hijos, sino que también, junto a su pareja, se forjaron un camino dentro de los negocios.

Asunción, madre de Víctor, José Luis, Rosa María y Andreína, es de esas mujeres guerreras que supieron llevar en armonía su hogar junto con el trabajo, ejemplo que aprendió de su madre y que hoy por hoy es un modelo a seguir para una de sus hijas, quien la acompaña en el negocio.

La clave para Asunción ha sido siempre la comunicación entre los integrantes de su familia, la designación de tareas y sobre todo mucho amor y ayuda mutua.

Para nadie es fácil llevar dos grandes responsabilidades a la vez, enrumbar por buen camino a una familia y mantener estable un negocio, pero Asunción, con su vocación trabajadora, lo ha hecho ver muy fácil.

Esta mujer ítalo-venezolana, como dicen coloquialmente, se ha rompido el lomo para hacer de sus hijos, hombres y mujeres útiles a la sociedad, así como también para mantener un negocio que ha tenido sus santamarías arriba por más de veinte años, características que la colocan en lo más alto del pedestal de esas aguerridas damas que han aportado su grano de arena en la evolución de la sociedad en la entidad y el territorio nacional.

Dentro de su ramo, Asunción Simonelli es una dura, como dirían algunos, es de esas féminas que pocos detalles se le escapan y, a pesar de las adversidades, siempre tiene una sonrisa para sus clientes.

“Cuando uno tiene amor por el trabajo, se adapta muy rápido y las cosas se hacen más fáciles, de lo contrario todo se vuelve pesado”, detalló Simonelli.

Para Asunción, la mujer siempre ha cumplido una labor importante, una de ellas ha sido mantener en armonía un hogar, pero por mucho tiempo las féminas siempre fueron relevantes al salir a las calles a buscar el sustento, sin descuidar los valores del hogar.

Hoy, como una gran trabajadora, siente profundo orgullo por lo conseguido a través de los años por las féminas, recomendando siempre mantener la comunicación con la pareja y permitirse explorar más allá de las aptitudes que ellas mismas creen tener.

Comentarios