Las mujeres del Renacimiento italiano

En el Renacimiento tiene origen una nueva visión de la mujer italiana. Foto: Archivo

Con el Renacimiento tiene origen una nueva visión de la mujer y, al mismo tiempo, se asiste a la creación de la mujer moderna. Las féminas tienen un papel fundamental en el desarrollo y en las conquistas del Renacimiento.

Podemos decir que sin esta presencia activa, pero en segundo plano de las mujeres, no se habría llegado al pleno esplendor de la época. Recordemos que es la época en la que el hombre se adueña nuevamente del conocimiento que hasta ahora había sido un atributo exclusivo de Dios.

Época de grandes acontecimientos como el descubrimiento de América, la muerte de Lorenzo de’ Medici, el inicio del papado de Rodrigo Borgia, el sacerdocio de Erasmo de Rótterdam o el momento en el que en Granada se emana el edicto contra los hebreos y los moros, que poco después abre las puertas a la Inquisición.

Una época que viene descrita como “quel rifiorire dell’arte e del pensiero; quel rigoglioso sviluppo di ogni attività dello spirito; quella concezione del vivere tutta incentrata nel concetto di umanità intesa come libertà, pensosa dell’interiorità ove l’uomo celebra veramente se stesso; quella brama ansiosa di una vita piena e santa nella sua libera esplicazione” (Garin, 1980: 11) y que en cierto sentido también representa el renacer de la mujer.

Un factor importantísimo para hacer, de algún modo, despegar a las mujeres de esta época hacia un interés diferente dentro de las sociedades que no fuese simplemente el papel de la esposa, la viuda o la monja, fue la invención de la imprenta con caracteres móviles de Gutemberg, a finales de la edad media. Esta invención representa para las mujeres la posibilidad de empezar a construir un espacio de igualdad, al menos sobre el papel, con los hombres. La introducción y difusión de la imprenta representan y comportan una revolución de los estudios.

Con Aldo Manuzio estableciéndose en Venecia a finales del Siglo XV, la tipografía se vuelve arte, instrumento de un pensamiento más libre y medio de expresión cultural. Varios factores influyen en la ampliación de la sociedad literaria de la época, ya que la codificación del vulgar como lengua culta y literaria y el desarrollo de la imprenta hacen que un público mayor pueda acceder a la cultura y es una gran oportunidad para que algunas mujeres hagan públicos sus pensamientos y se den a conocer en este campo tan hostil para ellas.

De este modo las mujeres empiezan a tomar parte activa en la vida intelectual. En el nuevo clima espiritual, la comunicación obtiene un papel fundamental y sólo a través del saber se manifiesta, para las mujeres, la posibilidad de mostrarse como individuos. A finales del Siglo XVI ya están en circulación unos nueve millones de libros impresos contra unos cuarenta mil manuscritos, hasta ese momento único producto de escritura y fuente de saber.

Culturalmente, las mujeres adquieren la capacidad de discutir, de expresar su propia opinión y de gobernar, algo que hasta el momento se daba en contados casos. Se podría afirmar que el Renacimiento, refiriéndose al movimiento femenino, toma impulso del nuevo status de la mujer.

Un grupo de mujeres, algunas de ellas pertenecientes a la burguesía y a la aristocracia, aprovecha este movimiento de emancipación del individuo que invade a los humanistas y conquista un espacio para ellas utilizando la escritura. El saber es instrumento de liberación para las mujeres, o mejor dicho, para aquellas que tienen acceso a él. Si una mujer tiene la capacidad de leer y escribir bien, automáticamente adquiere un status único por su condición, no importa si se trata de una dama o de una cortesana.

Entre los humanistas se pueden destacar varios ejemplos de mujeres que lucharon para alcanzar un puesto privilegiado entre las “donne illustri” de la época, como la ya nombrada Vittoria Colonna, Lucrezia Marinelli o Gaspara Stampa, o en la vida política como Margherita di Parma o Isabella Gonzaga, quienes tuvieron mucha influencia en la política y más poder que sus maridos.

Tomado de:

www.escritorasyescrituras.com

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