Margarita Cavani es la encargada de mantener viva las raíces italianas

Margarita Cavani imparte clases de italiano en la escuela Juan XIII. Foto: Freddy Pereira

Justo cuando se desarrollaba la Segunda Guerra Mundial nació Margarita Cavani, por lo que sus primeros años no fueron fáciles, sus vagos recuerdos sólo la hacen describir cómo junto a su madre y otros hermanos debían refugiarse de las bombas. Tiempo más tarde le tocó ver cómo se levantaba su ciudad y ver cómo su padre, quien fue a defender a su patria, más nunca volvió.

Después de culminada la guerra, la madre de Margarita Cavani tuvo que levantar sola a una familia, demostrando su carácter ante las adversidades y para aquellos tiempos donde no tenían mucho, lo más importante era darle un mejor futuro a sus hijos.

Tiempos más tarde, Argentina fue la opción para la familia Cavani, allí Margarita comenzó sus estudios y una vez casada, su último y actual destino fue Venezuela, asentándose en la “Ciudad Jardín”.

“Para mi mamá todo fue una experiencia muy grande al quedarse sola con siete hijos, tener que irse a otro país y dejar al resto de sus familiares, por eso siento gran admiración por ella y las mujeres en general, por lo que somos capaces de hacer por nuestros hijos en cualquier situación”, comentó Cavani.

A su llegada a Aragua dedicó su vida al hogar, a llevar por el camino del bien a sus hijos, pero cuando estos ya iniciaban sus etapas universitarias y Margarita Cavani se separó, decidió darle un giro total a su día a día.

Desde entonces, esta mujer ítalo-venezolana comenzó a dar clases de italiano en varias instituciones educativas católicas en el estado Aragua y en la actualidad cumple las mismas labores en la Escuela Juan XIII.

Hoy día, esta valiosa mujer es la responsable de mantener vivas las raíces a través del idioma en la única institución educativa que lo hace en la entidad.

Esto representa para Margarita Cavani una gran responsabilidad y lo hace de forma muy natural, ya que fue criada en una familia de lucha que viene levantándose de las adversidades, sin olvidar sus raíces, que siempre trata de mantenerlas vivas.

“Para mí es un orgullo, porque siempre he pensado que Italia es un país que le ha dado mucho a la humanidad a través de sus tradiciones y cultura, lo que me deja muy satisfecha de seguir inculcando sus raíces en Venezuela”, confesó Cavani.

Para Margarita, desde sus primeras luchas, las mujeres han conseguido un espacio especial dentro de la sociedad, construyéndose un lugar que en muchas ocasiones está a la par o más allá del hombre.

“La mujer es un elemento indispensable para crear todos estos sentimientos buenos de la vida, desde criar a los hijos hasta ser un gran apoyo en los hombres, manteniendo unida a la familia como base fundamental de una sociedad”, agregó la docente.

Para Cavani, las mujeres italianas y venezolanas tienen entre sus grandes similitudes el tesón para luchar y la paciencia para saber llevar por buen camino las adversidades.

Por tal razón, Margarita Cavani sigue invitando a todas las mujeres a seguir luchando con mucha fe y llenas de motivación, siempre dando todo por lo que desean.

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