Mirna Casinelli es una mujer de mil batallas

Mirna Casinelli será la primera mujer en asumir la presidencia de la Casa de Italia de Maracay. Foto: Pedro Lara

Cuando traemos como ejemplo a esas mujeres guerreras que por muchos años libraron cientos de luchas para exigir derechos e igualdades, consiguiendo, por ejemplo, el 2 de junio de 1946 poder votar por primera vez en Italia, hecho del que se cumplen 71 años, en la actualidad no podemos dejar de mencionar a una fémina ítalo-venezolana que por años ha luchado en pro de la sociedad aragüeña.

Ella es Mirna Casinelli, una ingeniera químico nacida en Venezuela, de padres italianos, quien desde pequeña entre los múltiples valores inculcados en su hogar, el trabajo, de forma responsable, fue uno de los que más se afianzó en su estilo de vida.

Casinelli contó que desde pequeña, en sus tiempos de escuela y liceo, siempre estaba metida en actividades, dejando ver que por sus venas corría sangre de una mujer activa y guerrera, de esas que quedarse en casa no era una opción.

Una vez culminada su etapa escolar, Mirna se muda a la capital para proseguir sus estudios de Ingeniería en la Universidad Simón Bolívar; después de graduarse, su primer trabajo fue en una reconocida empresa transnacional, pero su chispa y ganas de superarse cada día más la llevaron a emprender su propio negocio de la mano de familiares.

Como muchas hijas de italianos, Mirna pasó durante su infancia y juventud muchas horas en su segundo hogar, la Casa de Italia de Maracay, lugar que nunca ha abandonado y en el que hoy en día cumple un compromiso relevante dentro de esta institución.

Madre de dos hijos, Paolo y Daniela, esta aguerrida mujer se erige como un ejemplo de aquellas chicas que por largos años han luchado por brindarles al género un puesto relevante dentro de la sociedad.

Tras trabajar incansablemente para levantar su empresa, hace algunos años debido a la situación que vive el país, Casinelli debió cerrar las puertas de su negocio, sin embargo, no se conformó y fue por más, comenzó un ciclo que la llevaría a ocupar varios puestos importantes, siendo uno de ellos el que rompió esquemas en Maracay.

Entre sus múltiples ocupaciones, Mirna Casinelli ocupa un puesto en la directiva de la Casa de Reposo Angelo Petricone, importante asociación aragüeña sin fines de lucro, orientada a brindarle hogar, cuidado y sustento a aquellos que dieron su juventud por otros y que ahora necesitan de una mano amiga.

Sus ocupaciones no cesan ahí, la ingeniera también forma parte de la junta directiva de la Cámara de Comercio Venezolano-Italiana, Seccional Aragua, además de ser parte fundamental como miembro de Comités, siendo una de las voceras a nivel nacional ante el Gobierno de Italia.

Pero cómo es que una mujer puede con múltiples ocupaciones; sentencia Casinelli que todo es cuestión de organización, voluntad y hacer las cosas con el corazón. Con una agenda apretada, ella no deja de cumplir con sus tareas y menos con la más importante: La del hogar.

“Esa es la primera prueba, el hogar, son tantas cosas que hacemos las madres por nuestra casa, hijos y familia, que después los otros retos llegan con más facilidad; para mí, después de eso salimos preparadas para comernos el mundo y por eso hoy en día cumplimos un rol importante en cualquier aspecto”, recalcó Casinelli.

Rompiendo paradigmas

Para Casinelli se le avecina uno de los roles más importantes en su vida, después de ser madre y llevar a cabalidad un hogar, en meses recientes esta invalorable mujer tomará las riendas de la Casa de Italia de Maracay, lo cual representa que por primera vez una mujer esté al frente del referido club social, una designación que ha roto todos los paradigmas.

Mirna, entre suspiros, relató que “es un gran reto para el cual ya me siento preparada, son años realizando muchas actividades en la Casa de Italia, que me han llevado a conocer todos los detalles, además cuento con un grupo de trabajo inmejorable que me ayudará a desarrollar una buena labor”.

La ingeniera, durante la junta directiva pasada, ocupó el cargo de secretaria, puesto vital dentro de la Casa de Italia de Maracay, que la llevó a dar el salto, que gracias a sus compañeros de trabajo terminó de dar.

Para esta mujer, que asume varios retos, la presidencia de la Casa de Italia la asume con la mayor humildad, deseando el bien para todos sus socios y esperando dejar huellas en la historia del club.

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