Hablemos de tecnología de la Información

Una breve excepción

Pido disculpas a los lectores por este artículo que no tendrá nada que ver con Tecnologías de la información sino con la Astronomía.

Resulta ser que soy un astrónomo aficionado, prescription u observador nocturno como nos hacemos llamar. Recuerdo mi primer telescopio por allá de una fecha de la cual no quiero recordar, medical o no puedo, look cuando un niño de 9 años tuvo que decidir entre un tanque de guerra, con orugas!!! A control remoto, y un telescopio. Desde ese momento quedé fascinado y entregado a esta pasión. Siempre he dicho que no haber decidido por este “sacerdocio tecnológico” hubiese estudiado Astrofísica.

Les cuento todo esto porque recientemente la raza humana con la misión New Horizons ha podido llegar hasta Plutón que es el cuerpo celeste que se encuentra en la novena órbita alrededor del sol y que fue descubierto casi que por accidente y por un astrónomo aficionado, como yo, por allá en 1930 y que desde pequeños, nosotros los contemporáneos, nos enseñaron a llamarlo EL NOVENO PLANETA. Sin embargo, a partir del 2006 y como consecuencia de una votación cual reality show, fue sacado de la calificación PLANETA basados en criterios tan cuestionados como los que usaba la infame inquisición, y tuvimos que devolver el cassette, algunos chamos no sabrán lo que es esto, en nuestras mentes para arreglar todo este dilema y conformarnos solo con 8 planetas y un PLANETOIDE.

Ya después del trauma y de algunas rabietas protagonizadas hasta el día de hoy por algunos profesionales y reconocidos astrónomos y no tan profesionales ni tan reconocidos, como yo, nos enfrentamos de nuevo al dilema de restituirlo de nuevo a la clasificación de Planeta o dejarlo quietico como está siendo llamado a partir de ese nefasto momento como “Planetoide”.

Pues bien el lunes 13 de julio, día mundial del perdón, Plutón regresa por mérito propio. Justo cuando se estaban por celebrar los 80 años de su descubrimiento, la NASA se despachó con toda una colección de nuevas imágenes del ahora “planeta enano”. Más que nuevas: las mejores fotos de Plutón jamás tomadas. Y junto a ellas, flamantes datos y sorprendentes revelaciones que, entre otras cosas, nos muestran que, a pesar de estar súper congelado y hundido en una eterna penumbra, aquel mundito arrabalero no está dormido. Es cambiante y dinámico. Tanto que, en apenas unos años, su rostro de hielo y roca parece haber sufrido una notable metamorfosis…

No resulta raro que Plutón se nos haya escapado durante tanto tiempo: es una bola de hielo de apenas 2300 kilómetros de diámetro, perdida a unos abrumadores 6000 millones de kilómetros del Sol. Tan es así que demora casi dos siglos y medio en completar una vuelta alrededor de nuestra estrella. Obviamente, no podemos verlo a simple vista. Ni tampoco con binoculares. En realidad, para encontrarlo en el cielo hacen falta telescopios bastante grandes, paciencia y cierta experiencia en astronomía observacional (salvo, claro, que utilicemos un telescopio con búsqueda automática, de los llamados “Go-To”). De hecho, “ver a Plutón” es un desafiante e inolvidable rito iniciático, que marca un antes y un después en la vida de cualquier astrónomo, profesional y, muy especialmente,amateur (quien escribe estas líneas pasó por “el rito plutoniano” hace mucho tiempo bajo los oscuros y transparentes cielos de mis llanos guariqueños en donde me es imposible sentirme pequeño ante la abrumadora bóveda celestial que se presenta cada noche).

Pidamos perdón a Plutón entonces por aquellos infames que en su aquelarre lo dejaron de llamar planeta, y por nosotros que nos quedamos callados ante tamaña equivocación y sigamos adelante que de seguro como raza trascenderemos no solo a este error, sino a las fronteras del ultra espacio en nuestra inexorable búsqueda de nuevas fronteras del conocimiento humano.

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El Aragüeño