19 de November del 2018

Courrèges quiere reconquistar el pódium de la moda

Foto: Agencias

La expectativa creada en la semana de la moda de París por el retorno a las pasarelas de Courrèges se saldó con la constatación de que la histórica firma que popularizó la minifalda en los años 60 está en buenas manos con sus nuevos creativos.

Sébastian Meyer y Arnaud Vaillant supieron transmitir el ADN de la marca al añadir un toque de modernidad, con prendas fáciles de llevar y combinables entre sí para permitir que con vestimentas simples se pueda crear un amplio abanico de posibilidades.

En el desfile, organizado en la Ópera Bastille, se mostraron 15 diseños en 15 tejidos diferentes, sobre modelos únicamente vestidas con bodies blancos, como un lienzo en blanco sobre el que toda creación es posible.

Un homenaje, al mismo tiempo, al blanco en el que André Courrèges centró una de sus colecciones más famosas, “The Moon Girl”, la chica de la luna, de 1964.

Meyer y Vaillant revisaron las piezas claves de la firma, las chaquetas cortas, el pantalón de talle bajo, los minivestidos rectos y las faldas trapecio.

El cuero, el ante marrón y el vinilo siguen siendo los tejidos estrellas de esta esperada ‘rentrée’, además de los estampados geométricos, que también fueron recuperados por los jóvenes diseñadores, conocidos anteriormente por su firma Coperni.

André Courrèges creó su propia marca en 1961 con el apoyo de Cristóbal Balenciaga, su antiguo maestro, y revolucionó el mundo de la moda con propuestas que, en su época, trastocaron incluso los principios conservadores de la sociedad.

Courrèges quería que la mujer llevara pantalón para cualquier ocasión, subió las faldas y los vestidos un palmo por encima de la rodilla e impuso las botas blancas como tendencia.

Las actrices Catherine Deneuve y Jane Birkin, la modelo Twiggy o la cantante François Hardy fueron algunas de sus más famosas clientas.

La firma tuvo un gran éxito durante varias décadas, pero fue perdiendo brillo hasta que en 1994 se retiró de las pasarelas, con una breve vuelta de cinco años a la Alta Costura para apagarse completamente en 2002.

Hace tan solo unos años, en 2011, Jacques Bungert y Frédéric Torloting, dos ambiciosos publicistas, compraron la marca decididos a recuperar la firma en la que trabajan desde entonces con campañas de colaboración con distintas marcas de belleza o incluso botellas de agua.

Cuando Meyer y Vaillant rescataron sus diseños para demostrar que nunca es demasiado tarde y que el espíritu de André Courrèges, de 92 años, sigue presente.

Vía: EFE

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