Los codos y las rodillas requieren especial atención

Aunque mucha gente procura los cuidados necesarios para que su piel luzca saludable, pocos dan a codos y rodillas la atención que merecen bajo la idea de que no la ameritan.

Evita este error común que puede estropear la apariencia y conoce las particularidades de estas zonas corporales.

Limpieza, exfoliación, hidratación y nutrición son las cuatro bases que sigue cualquier tratamiento de belleza corporal y facial digno de ser llamado así, ya que estos principios favorecen de distintas maneras el proceso de regeneración celular de los tejidos y, por ende, permiten contar con una piel saludable, renovada y de apariencia atractiva.

Sin embargo, y de manera incomprensible, estos tratamientos no siempre son bien aplicados en todas las regiones de nuestro cuerpo, siendo claro ejemplo de esta situación codos y rodillas.

En efecto, estas partes son más propensas a volverse rugosas y secas a causa de las bajas temperaturas del invierno e incluso por el roce de la ropa, ya que se encuentran más desprotegidas que el resto del cuerpo; el motivo es que la piel de estas articulaciones cuenta con glándulas sebáceas escasas e irregularmente distribuidas, por lo que la generación natural de grasa para proteger la epidermis es diferente a la que existe en otras zonas.

Para evitar que piernas o brazos perfectamente moldeados y tersos pierdan su encanto a causa de que las articulaciones luzcan resecas, cuarteadas y escamadas, deben seguirse cuidados que mejoren su aspecto y salud.

La limpieza es el pilar de cualquier tratamiento para cuidar la piel, por lo que se da por descontado que durante el baño deben emplearse agua y jabón en la higiene de codos y rodillas; sin embargo, lo que no siempre se tiene en cuenta es que en el aseo personal debe utilizarse un producto suave, empleado a través de masaje con movimientos circulares, ya que si se utiliza un artículo demasiado fuerte se resecará o irritará la epidermis.

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El Aragüeño