26 de September del 2018

Curiosidades científicas sobre el orgasmo

Foto: Agencias

Desde el siglo pasado, las teorías sobre el orgasmo y su naturaleza han cambiado drásticamente. Por ejemplo, los expertos en cuidado de la salud recientemente llegaron a la idea de que el orgasmo femenino existía, pues muchos doctores incluso en la década de 1970 alegaron que era normal que las mujeres no los experimentaran.

Un estudio de cohorte publicado en 1997 sugirió que el riesgo de mortalidad era considerablemente más bajo en hombres con una alta frecuencia de orgasmo que en hombres con una baja frecuencia del mismo. Esto es contrario a la visión en muchas culturas en todo el mundo en las que el placer del orgasmo se produce “a costa del vigor y el bienestar”.

Existe cierta evidencia de que la eyaculación frecuente puede reducir el riesgo de cáncer de próstata. Un equipo de investigadores descubrió que el riesgo de cáncer de próstata era un 20% ciento menor en los hombres que eyaculaban al menos 21 veces al mes en comparación con los hombres que eyaculaban entre 4 y 7 veces al mes.

Los orgasmos no siempre están llenos de gemidos agradables o desagradables. Hay muchos fenómenos extraños que se han documentado durante el orgasmo. Específicamente, en una revisión publicada en la revista Sexual Medicine Reviews, los investigadores encontraron documentación de individuos que lloraban, estornudaban, sufrían convulsiones, se reían y sufrían ataques de pánico y dolores de cabeza mientras experimentaban un orgasmo. Las razones de estas experiencias inusuales no se conocen actualmente y continúan siendo investigadas.

Tener orgasmos es uno de los ejercicios más recomendados para el suelo pélvico pues es una de las pocas formas de ejercitar el tono de la musculatura involuntaria (recordamos que el 80% de los tejidos que forman el suelo pélvico son de este tipo) y se aconsejan para la atrofia vaginal en la menopausia o tras una histerectomía.

Vía: Agencias

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