17 de December del 2018

Nicaragua a media máquina por las protestas contra Daniel Ortega

Foto: archivo

Mercados, bancos, tiendas, gasolineras y pequeñas ventas de comida no abrieron sus puertas este viernes en ciudades y pueblos de Nicaragua, acogiendo un paro convocado por la oposición para presionar la salida del presidente Daniel Ortega, quien, en contraofensiva, movilizará a sus seguidores.

Muchos negocios permanecen cerrados por apoyo al llamado opositor pero también por temor a saqueos o asaltos, en medio de una desbordada violencia que deja unos 270 muertos en tres meses de protestas contra el gobierno, informó EFE.
“Estoy trabajando por necesidad. Pero el paro es un arma para presionar al gobierno, porque a esta situación no se le ve fin. Los pobres somos los que estamos muriendo”, declaró Adolfo Díaz, limpiabotas de 67 años, en un pasillo solitario del mercado Huembes, en el este de Managua, de 4.500 negocios.
El paro de 24 horas convocado por la opositora Alianza Nacional por la Justicia y la Democracia, que aglutina a grupos de la sociedad civil, comenzó a las 00:00 hora de este viernes (hora local), respaldado por la cúpula empresarial. El sistema financiero, colegios privados y centros comerciales cesaron actividades. Solo las gasolineras estatales Petronic están abiertas.
Hay poca afluencia de pasajeros en las paradas de autobús. El paro, un poco menor que el realizado el 14 de junio -que dejó cuatro fallecidos-, es la segunda de tres jornadas de presión de la Alianza.
El jueves hubo marchas en ciudades y pueblos, con saldo de cinco muertos -cuatro policías y un civil- en un municipio del sureste del país, y el sábado los opositores irán en caravana de vehículos por los conflictivos barrios orientales de Managua.
Los opositores reclaman justicia, elecciones adelantadas o la renuncia de Ortega, a quien acusan de desatar una feroz represión contra las protestas y crear una dictadura con su esposa Rosario Murillo, marcada por la corrupción y el nepotismo.
EL “REPLIEGUE”
En medio del paro, Ortega encabezará en la tarde el histórico “repliegue”, que conmemora cada año una gesta guerrillera previa al triunfo de la insurrección popular que, encabezada por el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), derrocó al dictador Anastasio Somoza en 1979.
El “repliegue”, ocurrido el 27 de junio de 1979 cuando miles de guerrilleros de Managua se retiraron a Masaya para reagrupar fuerzas antes de derrocar a Somoza, se conmemora anualmente con una caminata hasta esa ciudad, la más rebelde del país, 30 km al sur de la capital.
Pero ante la tensión y violencia que vive Nicaragua, el festejo se postergó y será una caravana hacia la entrada norte de Masaya, pues en el sur de la ciudad está el combativo barrio indígena Monimbó, atrincherado contra las fuerzas combinadas de Ortega (policías y paramilitares).
“Al repliegue con Daniel (…) porque vamos ganando la paz. La marcha hacia las victorias no se detiene”, dijo Murillo al llamar al acto, aunque los opositores creen que sin ir a Monimbó ni hacer caminata es una suerte de derrota para el gobierno. El barrio ha estado en alerta.
“No al repliegue”, “jamás nos rendiremos”, “Monimbó resiste hoy, mañana y siempre”, se lee en paredes y barricadas que reforzaron sus pobladores.

PRESIÓN INTERNACIONAL 
Ante el agravamiento de la situación y a petición de Argentina, Canadá, Chile, Estados Unidos y Perú, la OEA citó a sesión este viernes a las 2:00 de la tarde (hora local) sobre Nicaragua, luego de que el miércoles la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) le presentó un informe que señaló una “profundización” de la violencia y la represión.
Para el gobierno, que rechaza los informes de la CIDH y las acusaciones de represión, las manifestaciones son parte de un plan orquestado por la derecha para dar un golpe de Estado, apoyado por sectores de Estados Unidos.
Legisladores estadounidenses del subcomité de asuntos para el hemisferio occidental aprobaron este jueves una resolución bipartidista que “condena la violencia del régimen” y pide más sanciones, además de las que ya adoptó Washington contra tres altos allegados de Ortega y funcionarios policiales.
“Yo necesito ganar diario, si no trabajamos no comemos. No se trata de no apoyar el paro sino del sustento de nuestras familias. Lo que necesitamos es que esto termine para poder trabajar”, dijo Néstor Larios, zapatero artesanal de 56 años.
Como salida a la crisis, la Iglesia católica propuso adelantar los comicios de 2021 a 2019 en el diálogo que media entre el gobierno y la Alianza. Pero eso fue descartado por el propio Ortega, un exguerrillero de 72 años que gobierna desde 2007 por tercer periodo consecutivo.
El analista Oscar René Vargas cree que la oposición corre el riesgo de desgastarse, mientras que para el Gobierno su talón de Aquiles es la economía.
Más de 200.000 empleos se han perdido y el Banco Central rebajó la proyección de crecimiento de 4,9% a 1%.
EFE
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