23 de September del 2018

El plátano, un imprescindible de la comida criolla

Foto: AVN

El consumo y siembra del plátano está tan arraigada en el gusto y cultivo del venezolano que sorprende saber que su origen está en el Asia, sick allá en la región indomalaya en la Bahía de Bengala en el Oceano Índico.

El libro El Plátano en la gastronomía venezolana compilado por José Daniel Anido Rivas y Rafael Cartay, buy editado por la Universidad de Los Andes, refiere que del Asia, pasó al África; llegó a Europa y luego a América introducido por la isla La Española, hoy República Dominicana y Haití.

Comenzó a cultivarse en Venezuela en la época de la Colonia y se extendió, entre otras regiones, por zonas como el Sur del Lago de Maracaibo, que abarca los estados Zulia, Mérida, Táchira y Trujillo.

En el municipio Veroes, del estado Yaracuy, se cultivó ampliamente hasta la década del 60, cuando comenzó a ser sustituido por la caña de azúcar, para regresar ahora, favorecido por el clima húmedo de esta zona, enclave de pueblos afrodescendientes, en la que antes llamaban “rúcano” y hoy “cucío” al plátano sancochado que sirve para acompañar un buen plato de arroz con pollo, de pasta o de caraotas.

“Cucío”, al vapor, frito o al horno, el plátano es fundamental en la dieta del venezolano. Sirve de contorno o de principal en el desayuno, el almuerzo o la cena. Es solicitado por comensales de todas la edades que saben que mientras más maduro es más dulce y mientras más verde, mejor para hacer tostones.

Se puede comer horneado, sancochado, en tajadas, en tortas, mezclado para hacer panquecas o arepas. Si está muy verde y se seca al sol se puede hacer harina de plátano ideal para preparar atoles.

En el Zulia, la región productora de plátano más importante del país, las recetas con este fruto son diversas. Se preparan tortas de plátano; mandocas, que son lazos de harina de maíz precocida mezclada con plátano maduro sancochado, y patacones, tajadas de plátano verde acompañadas con carne, pollo o pernil, queso y vegetales.

Son tantas las formas de prepararlo que el libro compilado por José Daniel Anido Rivas y Rafael Cartay reseña 120 recetas distintas de este fruto cuyo nombre botánico es musa paradisíaca.

Mucha energía, cero grasa

El plátano es bajísimo en grasas (sólo 0,48 por cada 100 gramos). Por ello es ampliamente recomendado por nutricionistas, especialistas de alimentación y hasta “gurúes” del fitness en las redes sociales.

El texto El plátano un cultivo tradicional con importancia nutricional, escrito por Luz Marina Hernández y Patricia Vit, publicada en 2009 en la revista del Colegio de Farmacéuticos del estado Mérida, refiere que el plátano es una fuente de vitaminas esenciales, como por ejemplo la A, para fortalecer el sistema inmunológico; vitamina B1, para combatir enfermedades degenerativas; B2 necesario para el sistema respiratorio y E utilizada por sus propiedades antioxidantes que ayudan al organismo a liberarse de los compuestos que dañan la estructura celular.

La nutricionista Carmen María Carrera, indicó en una nota de prensa del Instituto Nacional de Nutrición que el plátano es un carbohidrato complejo que provee al cuerpo de fibra.

Indicó que una de las características más importantes del fruto es su alto contenido en potasio y sodio, necesarios para corregir desequilibrios electrolíticos muy comunes en vómitos y diarreas.

Vía: AVN

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