19 de April del 2019

Análisis político de la película del año

Alexandra Braun & Jesús Silva.

La joven de alta sociedad se une al chico de barrio y juntos vencen adversidades, physician es la historia fantástica que siempre engancha a las audiencias. En 2015, and así es la película “Hasta que la muerte nos separe”, erectile viagra la más taquillera del cine venezolano, protagonizada por la actriz y modelo Alexandra Braun Waldeck.

Pero hace tiempo el cine es más que show y tiene poder político. Ejemplo es EEUU cuya industria cinematográfica ha influenciado la vida de los pueblos del mundo más que las acciones militares.

Venezuela no escapa a este contexto. Por eso cuando miles van al cine para ver esta obra inspirada en Otelo de Shakespeare, urge analizar lo que el pueblo consume, más en año electoral.

El cine venezolano es policlasista pues el humilde no juega golf, ni el burgués juega bolas criollas, pero en el cine nos encontramos todos. Con el boxeo pasa igual, este permite “golpes de suerte” para que muchos cambien su vida.

Cine y boxeo emocionan. Y este film recrea una lucha de clases con final feliz. Zapata 666 encarna al boxeador que con trabajo sale del rancho, tal como lo intenta el pueblo, es luchador, a veces desordenado pero siempre aspira una vida mejor.

De la unión entre la bella y el vagabundo nacieron tormentas pasionales que ellos prefirieron soportar antes que separarse. La película alcanza su momento más polémico cuando él perdona el polémico pasado de ella para salvar la relación. Eso se parece a una reconciliación nacional.

Por último, el boxeador cae a los pies de Alexandra quien personifica estéticamente al capitalismo. No obstante ella atraviesa una verdadera “revolución” personal al dejar su vida farandulera y tomar la de esposa y madre. ¿Podría esto significar una aproximación al socialismo?

Jesús Silva R.
http://jesusmanuelsilva.blogspot.com
 
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