Cápsulas de crecimiento: Dependencia emocional

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La dependencia emocional se inicia en la infancia, muchos padres no les permiten a sus hijos desarrollar la autonomía, los hacen dependientes y esto afecta su desarrollo emocional. En situaciones básicas como vestirse, cepillarse los dientes y actividades rutinarias nos les permiten desarrollar sus habilidades, logrando que el niño se haga dependiente de los adultos. Allí, se comienza el proceso de dependencia.

Al llegar a la adultez esta dependencia abarca espacios personales, se hace dependiente de la pareja, de los amigos y requiere constante aprobación para realizar  actividades de la vida diaria. Una persona dependiente muestra las siguientes características: se les dificultad poner limites, teme ser abandonado, busca aprobación constante, no maneja adecuadamente una ruptura y es que la dependencia emocional se proyecta en la relación de pareja, muestra necesidad excesiva de estar con la pareja, se aferra a ella. Las personas dependientes utilizan frases como: eres mi todo, vivo para ti, sin ti mi vida no tiene sentido.

Una relación dependiente ocasiona un desgaste emocional, y desequilibra las emociones. Establece autovaloración, autorespeto, autoestima y consolida la Independencia Emocional. Para ello se debe activar la conciencia que permite saber y asumir lo que se debe, lo que se quiere y lo se puede hacer. Así que comience a trabajar la dependencia emocional y disfrute la libertad de acción.

Tener independencia emocional es tener seguridad en sí mismo y permite mantener la esencia de vida.

MSc. Neidy Ávila

@neidyavila

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