Cápsulas de crecimiento: La sobreprotección en los niños, burbujas de tiempo

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Los Padres como seres amorosos son los primeros en proteger a sus hijos, pero muchas veces no dosifican el amor y se exceden dando a sus hijos cuidados extremos, lo que impide que los niños desarrollen su potencialidad. Estos cuidados extremos se observan en situaciones tan simples como amarrarles las trenzas de los zapatos a sus hijos, abotonar los botones de las camisas, cepillarles los dientes, a pesar de que su hijo ya tiene una edad escolar.

La sobreprotección es no respetar al niño, es suponer que el niño no es capaz de hacer nada. Dar cariño, afecto a los niños, es necesario, pero caer en cuidados extremos le ocasiona daños emocionales, lo que se proyectará en su vida adulta.

Las causas de la sobreprotección son diversas, en ocasiones son usadas como compensación por no estar constantemente en el día a día del niño, por la ausencia de alguno de los padres y otros que sufrieron carencias afectivas y económicas durante su infancia desean que sus hijos no pasen por lo mismo, por lo que se desbordan en cuidados y complacencias.

Cada niño debe vivir la experiencia de caer de la bicicleta o al correr, eso le permite exponerse a situaciones que forman parte del aprendizaje y la diversión. En la infancia adquirimos herramientas que nos permiten enfrentar la vida adulta. Todo niño tiene el derecho a disfrutar de la niñez con todo lo que ella implica. Estar en una burbuja de protección no lo ayuda a vivir satisfechos en su adultez.

Los niños que son sometidos a la sobreprotección sufren consecuencias negativas como no adquirir seguridad en sí mismos, no desarrollan sus capacidades, algunos tienen una actitud de superioridad, se convierten en sobre merecedores, mientras que otros tienen baja autoestima, desarrollan miedos, en ocasiones se les dificultad las habilidades sociales, tienen tendencia a pensamientos negativos y al pesimismo.

Para eliminar la sobreprotección permítanles a sus hijos enfrentar dificultades, traten a sus hijos de acuerdo a su edad, ayúdalo pero también dale oportunidad de buscar soluciones, ponle límites y dale espacio para que desarrolle su independencia.

Los padres tienen la gran responsabilidad de dar a sus hijos la oportunidad de desplegar sus alas y volar hacia sus metas. Detrás de un adulto exitoso hay un niño feliz, un niño que tuvo la oportunidad de crecer con amor y autoridad.

MSc. Neidy Ávila

@neidyavila

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