20 de September del 2018

Cápsulas de crecimiento: Una niñez memorable

Foto: Archivo referencial

Todos  llevamos consigo recuerdos de nuestra infancia, en esa etapa de nuestra vida recibimos todo el amor que luego nos ayudara a enfrentar la vida adulta, desde la madurez emocional que se requiere para lograr la satisfacción por la vida. Los padres son los responsables de hacer de la infancia de sus hijos una etapa memorable, digna de ser recordada.

Son muchos los niños que viven situaciones difíciles en su niñez como: abusos físicos, psicológicos y sexuales, lo que dejan huellas de dolor que les impide tener una vida adulta satisfactoria. Si deseas darle una infancia memorable a tus hijos y de esta manera ayudarlos a construir una vida plena y exitosa, comienza por expresarle tu afecto con frases motivadoras: eres valioso, mereces los mejor, te amo.

Es fundamental que cuides su autoestima, no le hagas llamados de atención frente a otras personas, hazlo en privado. No lo compares con sus hermanos o con otros niños, eso afecta su autovaloración. No pretendas que tu hijo actué como un adulto, recuerda que él es un niño y como tal debe actuar, necesita moverse, explorar, preguntar y descubrir el mundo con todo su cuerpo. Establece con tu hijo nexos de comunicación y confianza. Padres manténganse cerca de sus hijos, demuéstrenle amor verdadero.

No condicionen el amor, denles la oportunidad de internalizar el amor real donde no se impongan condiciones. El manual de la infancia esta en el rostro de los niños. El rostro del niño genera emociones en el adulto y este será la brújula que indique el camino a seguir.

Los conflictos de los adultos vienen de esas carencias afectivas de su niñez, la ausencia del padre o la madre, de los maltratos de los adultos de su entorno afectivo, todo esto aflora al momento de iniciar relaciones de pareja, al  interactuar, al momento de asumir la vida bajo esquemas de responsabilidad, de compromiso y enfrentar retos y dificultades. Los Padres deben actuar desde el afecto y la autoridad, para establecer un equilibrio sano, amor con reglas, con limitaciones que faciliten su estabilidad emocional.

Píntale a tu hijo un mundo de alegría, pero siempre con una base de realidad, que le permita construir sus sueños cada día.

MSc. Neidy Ávila

@neidyavila

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