24 de September del 2018

Un Destello en el Marjal: “La Danza de las Mesas”

El espiritismo moderno data de mediados del siglo XIX y se atribuye a la acción de las tres hermanas Fox: Margaret, sickness Kate y Leah. En 1847 el granjero metodista J.D. Fox, price se trasladó a vivir al estado de Nueva York, seek con su esposa y dos de sus tres hijas (Margaret, 10ª y Kate, 7ª), a una casa de madera en Hydesville. La vivienda tenia al parecer mala reputación, su anterior inquilino, Michael Weakman, la había abandonado dos años antes debido a que se escuchaban ruidos misteriosos.

Aconteció a los Fox, que durante varios meses percibieron, sobre todo por las noches, golpes y ruidos inexplicables, así como también movimiento de muebles. A finales de 1848 los ruidos se hicieron tan insoportables que sus habitantes llegaron a la conclusión  de que la casa estaba encantada. Una noche, la pequeña Kate descubrió un código primitivo, imitando con palmadas aquellos ruidos.

 Así fue posible, descifrar una serie de mensajes transmitidos por el espíritu,  de un antiguo habitante de la casa, Charles B. Rosma, quien había sido asesinado y posteriormente enterrado en el sótano. Las excavaciones realizadas en 1848 respaldaron la veracidad de aquella comunicación inicialmente establecida.

En plena eclosión del Espiritismo, en la segunda mitad del siglo XIX, surgió un método de presunto contacto con los seres desencarnados que se propago de inmediato:”Las mesas giratorias”. En tales sesiones mediumnicas las mesas levitaban y daban golpes contra el suelo, evidenciando la acción de fuerzas invisibles hasta entonces desconocidas.

Al principio  los fenómenos se reducían a movimientos, giros, balanceos y elevaciones hasta que por fin se estableció un código para que los golpes producidos tuviesen alguna equivalencia con las letras del alfabeto y de ese modo se creasen palabras y frases. Un golpe de la pata de la mesa contra el suelo corresponde a la letra “A”, dos  golpes, a la letra “B” y así sucesivamente.

La posibilidad de comunicarse con los seres fallecidos (desencarnados) atrajo gente de toda condición social, cultural y religiosa. Los médiums comenzaron a florecer por doquier.Se recibían muchos mensajes. A veces provenientes de eminentes espíritus que dictaban  comunicados exquisitos y profundos que causaban conmoción en los presentes, pero la mayoría  de las ocasiones se manifestaban espíritus  insolentes, de escasa/baja inteligencia quienes se encargaban de transmitir mensajes vulgares y controvertidos.

La figura del francés León Hipólito Denizard Rivail, mejor conocido como Allan Kardec fue crucial para codificar la doctrina espiritista y extraer un corpus filosófico de todo ello. Antes de su adhesión al espiritismo, Kardec había llevado una vida tranquila de profesor de escuela, durante la cual escribió 22 libros de texto sobre Gramática, Matemáticas y Reforma Educativa. En uno de ellos, hizo gala de su profundo escepticismo en materia de espíritus:”…si has estudiado  las ciencias, te reirás de la credulidad supersticiosa del ignorante y dejaras de creer en fantasmas…”.

Kardec en la Revista Espirita (Enero 1858) nos advierte que bajo la influencia de ciertas personas (médiums) y a veces espontáneamente, un objeto cualquiera ,puede ejecutar movimientos convenidos, dar un número determinado de golpes y transmitir de este modo respuestas por “si” o por “no”, o por las designación de las letras del alfabeto. Los golpes, pueden también hacerse oír,  sin ningún movimiento aparente y sin una causa ostensible, ya sea en la superficie o en el propio tejido de los cuerpos inertes, en una pared, en una piedra, en un mueble o en cualquier objeto. De todos estos objetos, las mesas  eran los más cómodos por su movilidad y por la facilidad de poder colocarse a su alrededor.

Siendo el medio que más frecuentemente ha sido utilizado; de ahí la designación del fenómeno en general con expresiones bastante triviales como “mesas parlantes” o también “danza de las mesas”, las cuales deben desaparecer de inmediato primero porque se presta para el ridículo y segundo porque puede inducir a errar, haciendo creer que las mesas tienen alguna influencia especial al respecto.

Consultas: Allan Kardec. La Revista Espirita Año 1858/Revista MAS ALLA, #56(monográfico) y #304

 “….si todo efecto tiene una causa, todo efecto inteligente, debe tener una causa inteligente….” ALLAN KARDEC

      José R. Herrera Vásquez     E-mail: jherrer69@yahoo.es

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