13 de November del 2018

UN DESTELLO EN EL MARJAL

“Una reflexión hipocrática”

La condición nosológica llamada Diabetes mellitus, case es una entidad cuyo conocimiento de las complicaciones agudas (entiéndase de pronta instalación y resolución) es bastante exigido, recipe a los estudiantes de Medicina, remedy no solo por aquellos días ya pasados (década de los años 80’) sino desde siempre, en las cátedras de Medicina Interna de las honorables universidades.

¡Y tiene que ser así!, porque de lo contrario (no reconocerla y atenderla con destreza) los augurios eran trágicos para la siguiente pasantía rural de Pre-grado, por el mismo pensum ubicada casi que “a la vuelta de la esquina”. Al no estar disponible el medico conocedor/experimentado, para la obligada consulta, había que echar mano de la memoria, de los infaltables manuales de bolsillo y no pocas veces, la salvadora llamada al compañero, quien desarrollaba su propia experiencia, en otra localidad distante, quizás hasta 5 o 7 horas, recorriendo trochas de carreteras en vehículo rustico.

Por fortuna el paciente diabético, metabólicamente descompensado (glicemia alta, azúcar en la orina, deshidratado, muchas veces infectado o infartado) no fallecía en nuestras manos, porque había suficiente temeridad para estabilizar para luego referir por una mejor atención, pero sin ningún riesgo para el paciente. ¡Así lo hicimos una y otra vez!….Orgullosos de lo que la Universidad de Carabobo y su Facultad de Ciencias de la Salud había esculpido de nosotros, otrora mozalbetes inexpertos.

Dramático contraste nos conmueve hoy y ello justifica las presentes líneas que prefiero ilustrar en estas dos referencias, donde tuve la oportunidad de intervenir para orientar y en alguna medida “remendar el capote”. Mujer conocida diabética, sin control regular 52ª, con fiebre (al tacto), presumible infección respiratoria baja (tos productiva y disnea en reposo), inconsciente y nula respuesta al estímulo doloroso, con una evolución de 5-7 días. Sus familiares me muestran 3 resultados de glicemia, no seriados. El más antiguo con 800 mgrs%, y el más reciente con 240 mgrs%. Ellos mismos me advirtieron a coro,”….los médicos, en la emergencia del hospital, no la iban a recibir porque no habían especialistas….”desconozco el final de esta tragedia porque ninguno de sus familiares me ha solicitado después que le envié a un centro de atención, mucho más distante..

La segunda referencia también nos regala otro ramillete de agravios para los noveles galenos. Paciente masculino, 56ª, conocido diabético sin control médico regular, que en los primeros días de enero 2015, estuvo dando tumbos por consultas médicas de emergencia, en clínicas particulares (….¡por favor vuelva a leer!….),consecuencia de las transgresiones dietéticas y abusos con la ingesta de bebidas alcohólicas tan populares en época de fin de año.

El paciente era rápidamente atendido, ”compensado” y prontamente devuelto para su casa.(…hasta dos veces…).Lamentablemente ,en muchos casos la inmediata normalización de los valores de glicemia ,no es confiable indicador de que el resto de la economía “se haya re-establecido” y el paciente permanece en riesgo ,hasta de muerte.

Obligada la reflexión, de que en estos casos, los nuevos colegas no hayan sido más perspicaces y mal pensados, para solicitar la evaluación por el especialista (….que en el ámbito de la consulta médica privada, usualmente existe y asiste….), porque en ciertos casos una descompensación metabólica puede demandar más de 48 horas de hospitalización.

Es indiscutible, la crisis alarmante presente, en la asistencia médica a la comunidad venezolana, me atrevo a asegurar que hemos llegado al punto de quiebre. Toda la nación admite la carencia de insumos médico-quirúrgicos, aparte de la desesperante ausencia de medicamentos de primera línea. ¿Acaso hemos de sentenciar de igual manera, con respecto a los conocimientos y las destrezas de nuestras generaciones medicas de relevo?…..

“…Mientras que los enfermos de sida no pueden costearse los medicamentos que les prolonguen la vida; a los enfermos de cáncer se les niega los tratamientos porque son “experimentales”, se están cerrando las salas de urgencias, ¿Por qué se tolera esto? ¿Cómo es posible que se le niegue a alguien la esperanza? ¿O la atención medica?….”

Dra. Elisabet Kubler-Ross (“La Rueda de la vida”. Fragmento)

E-mail:jherrer69@yahoo.es

Comentarios