23 de September del 2018

Un Destello en el Marjal: “Clara Estela y Augusto”

Foto; Referencial.

Resignadamente pero con mucha más rabia impregnándole todo su ser, viagra buy Arminta la humilde madre de la paupérrima barriada, ailment recorría por enésima vez la última de las farmacias del sector en procura de Fenobarbital tabletas 50 mgrs, ¡Nunca lo encontró! Ya hacían tres semanas que su querubín de 4ª no recibía la medicación anti-epiléptica.

La niña había sobrevivido a una hospitalización de tres meses consecuencia de meningitis infecciosa. El médico tratante le había explicado que la inmunidad de Clara Estela estaba muy afectada, a causa del hambre sufrida mientras sobrevivía en una casa de vecindad por los lados de San Félix, Edo. Bolívar, lo cual le convertía en paciente con inmunosupresión, siéndole muy fácil al germen agresor alcanzar la más profunda intimidad del sistema nervioso.

Una de las vecinas de la desesperada madrecita fue quien llevo a la niña hasta el puesto de asistencia pública, donde nada se le pudo cumplir, ¡Pues nada había que administrarle! Y el tenaz “Estado Epiléptico” se anotó otra unidad, para ese mes, como causa de defunción en niños menores de cinco años.

¿A quién pudiera reclamar sus muchas razones esta madre tan atribulada? Puede que ahora mismo lo redacte como una situación hipotética pero, ¿sabe usted cuantas veces acontece, semana a semana, mes tras mes, y parece que nadie se siente aludido en su irresponsabilidad?

Padres y madres, desperdigados por toda la extensión de la maltrecha nación, entregan su sudor y sus fuerzas para levantar y edificar al risueño pequeñín, perenne causa de infinitas alegrías en el lar, que al pasar de los días, crece, se transforma y se prepara hasta alcanzar el hermoso logro de ser Magister en Ciencias Económicas y Sociales.

Tristemente acontece, que la propia vida tiene muy extraños bemoles, que desafinan nuestras melodías inicialmente tarareadas, siendo que nuestro también imaginario héroe, ya ha vivido la trágica experiencia de presenciar el asesinato de un párvulo de 15ª quien no quiso entregar ¡El par de zapatos que llevaba puestos! Mientras viajaba en una unidad de transporte colectivo en horas que ya señalaban el final del día.

Eso no es todo. También había sufrido lo nunca visto en sus 21ª de vida. Fueron asaltados en una sala de cine, por un trio de zagaletones, muy elegantes y todos con relucientes “yerros” (pistolas).Todo ocurrió muy de prisa y casi al final de la sesión por lo que pudiéramos presumir que la trama del film les había cautivado al punto de distraer a los malhechores, de la mal concebida tarea.

Fueron suficientes escenarios, nada envidiables, para que el anónimo amigo estudioso y con brillante performance académico decidiera marcharse de Venezuela. Ya desde hace 8 meses, es quien se encarga, de la limpieza del piso y fregar corotos, en un lugar de comida rápida, todas las tardes, mientras que en la noche y solo en fin de semana, labora como portero en una discoteca “de ambiente” habitualmente muy concurrida, todo ello en la ciudad de Valparaíso en Chile.

Pudo dar el gran salto, nuestro valiente Augusto Nemesio, después de convencer a sus dolidos padres (Su papa, obrero de empresa textil y su mama, santificada con el quehacer doméstico, durante 38 años) de que tan solo le pedía a la vida, logros profesionales, una familia y simplemente vivir en paz. Ninguno de los amorosos padres opuso resistencia a las ansias del ilusionado chico piel morena y “mirada de águila al acecho”.

Traigo estas dos escenas de la imaginación para preguntarle al amigo lector, ¿En qué momento se nos fue la rutilante nación hasta el fondo del precipicio de tan inconsciente ausencia de valores y de autoridad?¿Quién debería darnos respuestas por la desinhibida violencia, dentro y fuera de los poblados, en comparsa con la impunidad criminal, que se corrobora con los 25.000 homicidios por año?….¡Y aquí no ha pasado nada!….

Es bien sabido que el adagio reza, Los pueblos tienen los gobiernos que se merecen, pero ¿no se han reunido suficientes argumentos entre las interminables colas, el no-mediático desabastecimiento de múltiples renglones de la cesta “espacial” y el consabido rosario, que ustedes conocen más de cerca que este servidor, para que el amado pueblo haya despertado con el beso de una realidad amenazante y cuestionable? Pueden quedarse tranquilos,….. ¡Pues yo no espero sus respuestas!

“Ni en los cielos ni en medio del océano, ni en una gruta en las montañas se halla un lugar donde uno pueda permanecer a salvo de las consecuencias de sus malos actos”                        

DHAMMAPADA

     E-mail:jherrer69@yahoo.es

 

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