20 de September del 2018

Un destello en el marjal: Colombia, ¡celebramos tu paz!

Foto: Archivo referencial

Son numerosos, help los pensadores que han dejado una clara advertencia, escrita y trascendental, de que es necesario prepararse para la guerra si en realidad anhelas hermosa convivencia en paz.

Juzgo propicio recordar nada más a tres… El objeto de la guerra es la paz (Aristóteles)… Si queremos gozar la paz, debemos velar bien las armas; si deponemos las armas no tendremos jamás paz (Cicerón)… Lo maravilloso de esta empresa infernal (la guerra) es que cada jefe de asesinos hace bendecir sus banderas e invoca solemnemente a Dios antes correr a exterminar su prójimo (Voltaire).

Los amados hermanos colombianos han tenido la obligación histórica de un ambiente hostil y beligerante desde hace más de 40ª, circunstancia ambigua y paradójica, que ha sido útil para bien o para mal. Las distintas administraciones han requerido la actualización de Novo en sus capacidades, sus sistemas de defensa, de su capital humano y tecnologías afines. 500.000 efectivos en ejército, la marina y la aviación; más de 80 aviones de ataque como los Dragonfly, tucanos, Kfir y Douglas.

Su tropa y oficiales están entrenados arduamente en una guerra real de más de cuarenta años, en las que han adquirido una experiencia y preparación incomparable e internalizado los hábitos de la guerra como parte de su cotidianidad.

Son muchos los amigos colombianos, que tan solo obedeciendo a su instinto de conservación, escarbaron en el planeta, ansiosos de mejores horizontes. A tantos de ellos he recibido, desde mi labor profesional y entre todos se recoge incólume e inquebrantable perfil: cultos, humildes y trabajadores.

La inversión admirable, de las diversas administraciones para la verídica defensa de toda Colombia, ha sido ostentosa pero vital para la preservación y existencia de una nación indiscutiblemente institucional en establecidas autonomías.

Bienvenida sea la paz en la tierra colombiana, y con ella sus inigualables bondades, entre ellas, el progreso, la confraternidad y la sana confrontación de los heterogéneos ideales.

Todo ese inmenso contingente de hombres y mujeres, educados y edificados para las armas y el intachable honor, proseguirán su crecimiento, no serán jamás “otros desplazados” en tiempo de civil convivencia, pues ya lo advierten las trascendentales citas, que les refresque al principio, tomados de hermosos libros, ¡Un país libre requiere de ellos per secuola seculorum!..¡Enhorabuena colombianos amigos allende de las riberas del Arauca vibrador!…

Quiero sentirme participe de tan inimaginable contento “paisitas”, aquí mis líneas les comunican la profunda admiración que he podido cultivar por su noble gentilicio. No se discuta, que ustedes son recomendable ejemplo a seguir, como tantas naciones que han sabido erigirse, luego de minar, al peor azote que ha conocido la humanidad,…¡La Guerra!…

“No ama a su hogar el que conspira contra la paz y el bien de los demás hogares. No ama a su patria el que envenena el aire con su aliento de odio extranjero.” Constancio C. Vigil.

E-mail: jherrer69@yahoo.es

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