16 de November del 2018

Un Destello en el Marjal: “El Consolador Prometido”

“…Si me amáis, professional cheap guardad mis mandamientos; y yo rogare a mi Padre y Él os enviara otro consolador, pill para que permanezca eternamente con vosotros: El Espíritu de Verdad, viagra order al que el mundo no puede recibir, porque no lo ve ni conoce. Pero vosotros lo conoceréis, porque morara con vosotros. Pero el consolador que es el Santo Espíritu, que mi Padre enviara en mi nombre os enseñara todas las cosas y os hará recordar todo lo que yo os he dicho…”(San Juan,14:17 a 17 y 26).

Jesús promete otro consolador: El Espíritu de Verdad, al que el mundo no reconoce aun porque no tiene la suficiente madurez para comprenderlo; el consolador al que el Padre enviara para enseñar todas las cosas y para recordar lo que Cristo ha dicho. Si el Espíritu de Verdad debía venir más tarde a enseñar todas las cosas, es porque Cristo no lo dijo todo; y si viene a recordar lo que Cristo dijo, es porque su enseñanza ha sido olvidada o mal comprendida.

El Espiritismo viene en el tiempo señalado, a cumplir la promesa de Cristo: el Espíritu de Verdad. La Doctrina de los Espíritus viene a abrir los ojos y los oídos porque habla sin figuras ni alegorías. Levanta el velo que intencionalmente había sido lanzado sobre ciertos misterios.

Viene pues, a traer un consuelo supremo a los desheredados de la Tierra y a los que sufren, atribuyendo una causa justa y un objetivo útil a todos los dolores. Hay consuelo al sentir que los seres amados luego de desencarnar (fallecer) no se alejan de nosotros, por el contrario, están aún más cerca. Hay consuelo, en la certeza de que tales inolvidables personas, una vez desprendidos, abandonan las penurias y el sufrimiento, relativas a la constitución corporal.

Buena parte de la humanidad por no decir toda repite, cual lúgubre letanía,”…este es un solo valle de lágrimas…”,obviamente en franca alusión al lamento y desconcierto que día tras día, hombres y mujeres, niños y ancianos, están obligados a vivenciar. Cristo dijo: ”Bienaventurados los afligidos porque serán consolados”. Pero, ¿Cómo puede sentirse feliz de sufrir, si no se sabe porque se sufre?

El Espiritismo enseña que la causa de los padecimientos se encuentra en las existencias anteriores y en el destino de la Tierra, donde el hombre expía su pasado. También enseña que el motivo de los sufrimientos, pues explica que son como crisis saludables que conducen a la curación y que constituyen un medio de purificación en las existencias futuras.

El hombre comprende que ha merecido sufrir y su penuria le parece justa, sabe que ello contribuye a su adelanto y lo acepta sin quejarse, así como el obrero acepta el trabajo que habrá de asegurar su salario.

 Fuente: Allan Kardec, El Evangelio Según El Espiritismo. Nueva Traducción de la Edición 39.40 edición. Mensaje Fraternal. Araras, Sao Paulo, Brasil. Septiembre 2003.

 “…El espiritismo se engrandece por medio del progreso moral e intelectual, trabajando, estudiando, dominando el ímpetu de las pasiones, perdonando y amando a los enemigos, vistiendo al huérfano, guiando al ciego, instruyendo al que no sabe, convirtiendo al hombre en un verdadero agente de la Providencia…”

Amalia Domingo Soler               (La Luz de la Verdad)

E-mail:jherrer69@yahoo.es

Comentarios