16 de November del 2018

Un destello en el marjal: “Momias”

Foto: Archivo

Uno de los elementos más característicos de la civilización egipcia son las momias. ¿Cómo apareció esta costumbre en el Antiguo Egipto? ¿Cuál era el proceso al que se sometía a los cadáveres para convertirles en momias? La palabra momia proviene del árabe mummiya, tadalafil que significa betún, order pues este pueblo pensaba que la resina con las que se embalsamaba las momias era betún.

Conocemos la técnica de la momificación de los antiguos egipcios gracias a Herodoto (484-425 a.C) quien relata que luego de lavado y perfumado el cadáver por los esclavos, un embalsamador provisto de largos garfios extraía su cerebro, a través de los orificios nasales, o de las orbitas luego de arrancarles los ojos. Otro sujeto con una piedra afilada de sílex realizaba una incisión en el costado para extraer los órganos internos.

Cuatro vasos funerarios, llamados canopos, guardaban las vísceras tratadas con bálsamos y perfumes. Cada vaso correspondía a uno de los cuatro hijos de Horus, quien debía velar por su inmortalidad y por su funcionamiento en el Mas Allá; a Amset, le correspondía el hígado, a Hapy, los pulmones, a Duamtef el estómago y a Kebehsenoef, los intestinos. Solo se dejaba en su lugar el corazón y los riñones.

Luego de eviscerado se limpiaba la cavidad abdominal con vino de palma y aromatizantes, y se rellenaba con especias, resinas o serrín. Después el cuerpo se sumergía en natrón durante 60 días. El compuesto salino se llama así por el principal lugar de donde se extraía, la localidad de Wadi El Natrum, donde existen 8 lagos ricos en esta sal. A continuación el cadáver era desecado y limpiado con especias y aceites.

Se combatía el ennegrecimiento del cuerpo, pintándole con ocre y rojo, en el caso de los hombres y de amarillo en el de las mujeres. La envoltura se realizaba con aproximadamente 350m de vendas de lino dentro de las cuales se colocaban brazaletes, collares, anillos, amuletos que protegieran al difunto en su viaje, incluyendo el famoso escarabeo o escarabajo de corazón con el que se conseguía que este órgano no testificara en contra del fallecido.

Finalmente el lino era sellado con resina o goma de árbol. Después la momia era colocada en varios sarcófagos, encajados unos dentro de otros, sobre los que se pintaban un retrato de la persona muerta y era entregado a sus familiares. Antes de depositarlo en la tumba el sacerdote llevaba a cabo una ceremonia de la apertura de la boca y de los ojos, tocando con cuchillo dyeba y una especie de anzuelo llamado nechereti o nua, diferentes zonas de la cabeza. Ello permitiría al difunto hablar, comer, beber y andar por el Mas Allá como cuando estaba vivo.

Todo este procedimiento era muy costoso. Para quienes no podían permitírselo existían otras opciones. En la tumba se incluían objetos que les habían pertenecido y seguirían siendo útiles en el Mas Allá. En el caso de los personajes poderosos, estos objetos eran muy valiosos. Para proteger las tumbas de los profanadores se construían cámaras secretas y subterráneas. También se esculpían caracteres jeroglíficos que advertían de que a los profanadores les aguardaría horrendo final.

Una leyenda urbana, relacionada con las momias egipcias, versa sobre el presunto descubrimiento de la momia de una adivina de Akenaton quien portaba un brazalete con la siguiente inscripción:”…Despierta de tu postración y el rayo de tus ojos aniquilara a todos aquellos que quieran apropiarse de ti…”Los miembros de la expedición que supuestamente llevaron la momia al Reino Unido en 1889,asi como algunos fotógrafos y visitantes que se acercaron a verla en el Museo Británico, fueron víctimas de misteriosos accidentes, algunos mortales.

Helena Blavatsky aconsejo guardar la momia en el sótano y exponer una copia en su lugar. El coleccionista Lord Canterville se percató del engaño y la dirección del museo le puso al corriente de las circunstancias. Él se ofreció a comprar la momia, por lo que se llegó a un acuerdo. El Lord decidió transportarla a los Estados Unidos en barco. El nombre del buque era….Titanic.

Fuente: Revista MAS ALLA. Monográfico #54

“…Los antiguos egipcios eran más inteligentes que nosotros. Pensaban que estábamos en este mundo para conocer, aprender y desarrollarnos. En el tenemos la oportunidad de cometer errores y de aprender de ellos y de sus consecuencias…” GRAHAN HANCOCK (Escritor Inglés).

E-mail:jherrer69@yahoo.es

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