20 de September del 2018

Un Destello en el Marjal: “Nuevo reto para educadores”

Soy entusiasta seguidor, tadalafil en prensa, buy del señor escritor de novelas, buy Leonardo Padrón, su pluma es sencillamente atrevida y precisa, razón por la que no me pierdo sus “todoenprosa” dominical en El Nacional. Vayan mis congratulaciones para él y sigan sus éxitos.

En la última página, él se acercó, bastante al desiderátum, de lo que hoy quiero compartir con los buenos amigos lectores. Señala LP que el salón de clases del estudiante latino-americano está en crisis. La Educación en nuestro continente ha sido un fracaso (dibujando muy bien sus meditadas razones).Somos una sociedad cada vez más violenta y con menos cohesión familiar.

Refiere el amigo novelista que recién se publicó investigación hecha en Venezuela donde se puntualiza que el 56% de los estudiantes entre 15 y 19ª de edad abandonan sus estudios. Si se me permite decirlo más descarnadamente, tres millones de personas se fueron de los liceos y no les interesa para nada el grado de bachiller. Es precisamente acerca de esa escuela violenta que quiero desmenuzar una pequeña arista y lo hago así: Ella tiene 34ª, es profesora de inglés para un instituto público en Ciclo Básico Común. Dado que la estoy conociendo en mi consulta habitual me informa sobre un diagnóstico de “facomatosis” desde su infancia, presumiblemente con una variante bastante benigna.

Ella viene a consultar y pedir una orientación sobre una serie de molestias físicas que le preocupan en exceso llegando ya hasta la perturbación del sueño y reposo nocturno. Me advierte con desconcierto que luego de completar algunos años en la docencia de pronto fue transferida a manejar adolescentes de 1er, 2do y 3er año.

Desde que ha sido asignada en ese entorno, su vida como profesor se ha tornado en tragedia de vida, tanto así, que ha enfermado un poco más. Me parece la paciente desesperada en su rol como educador. Comenta de bastante incertidumbre por su futuro, pues siempre le resulto atractiva la docencia.

Me advierte casi desconsolada, que esos chicos son incontrolables, agresivos, irreverentes, procaces, desconsiderados. La profesora afirma que puede precisar dentro de la institución individuos receptivos y dispuestos a la necesaria enseñanza y subordinación pero tristemente prevalecen “los otros”.

Estos últimos no se aplican al debido conocimiento de la asignatura como tampoco cumplen con las obligaciones para el hogar, habitualmente bajo la consigna de amenazas o insultos de palabra (…nada rara, una expresión como, ”mire Profe, yo no soy ningún gringo”…)Pero ya la sangre ha llegado al rio, porque no falta el ofuscado representante, que tan solo asiste, para defender a su “inocente querubín” quien jamás ha proferido una palabrota y mucho menos matado una chiripa.

La paciente ya ha sido amenazada una y otra vez con llevarla hasta la Lopna o hasta alguno de sus poderosos amigos de la zona educativa, en el caso de que se le ocurriera reprobar a algún estudiante por mala conducta o nulo rendimiento.

Continuando con las líneas del Sr. Padrón, cierra su última entrega con un exhorto “a no huir del salón”. Asumir que los estudiantes son como un público que hay que convencer de que estar sentados frente al pizarrón es la mejor idea del día.

Mucho me encantaría que el amigo Leonardo Padrón dispensara, en otra oportunidad, unas líneas de aliento para estos valiosos educadores venezolanos que no son pocos y que además no están mintiendo.

FUENTE: Suplemento SIETE DIAS,”Todoenprosa” El Nacional, 05. 05.2015

 

“No habléis agresivamente con nadie, porque los que atacáis podrán replicaros de igual manera. Las discusiones crean dolor y podréis recibir golpe por golpe”

                                                  DHAMMAPADA

 

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