18 de November del 2018

Un destello en el marjal: ¡Suicidas y muertos de hambre!

Foto: Archivo

En tiempos de conflagración, cialis que acogotan la vida de muchos seres humanos, story como acontece ahora mismo en todo el territorio venezolano, es muy natural que se piense, en escapar de las indiscutibles circunstancias, hacia naciones, donde se presencien mejores expectativas, horizontes más halagüeños.

Se me ocurre que la huida es reacción natural, que obedece a nuestro primitivo instinto de supervivencia, propio de todos los seres vivos, sin distingo de escalas, destrezas o complejidades estructurales y/o funcionales.

Desafortunadamente, acontece que allende de las fronteras patrias, otra realidad estremecedora, ensombrece los escenarios, en esas otras latitudes hacia donde se dirigen nuestros potenciales emigrantes: ¡El suicidio!

El efecto de las grandes recesiones sobre el número de suicidios se viene estudiando desde hace años. La última investigación en este sentido ha sido publicada por la revista Brittish Journal of Psychiatry, en la que se cuantifica en 10.000, la cifra de personas en Norte-América y Europa que entre los años 2008 y 2010 se han quitado la vida como consecuencia de la crisis.

A propósito de los tiempos, en pleno desarrollo, juzgo muy propicio desmenuzar esta investigación  ejecutadas por las universidades de Londres y Oxford. Mientras que en Europa había en los últimos años una tendencia a la baja en el número de suicidios, desde que empezó la crisis en 2007, esta tendencia ha revertido, aumentando un 6.5% hasta 2009 y permaneciendo ese aumento hasta 2011.

En Canadá,  la tasa de estas muertes aumento en un 4.5% entre 2007 y 2010, mientras que en los Estados Unidos, lo hizo en 4.8% en el mismo periodo.

¿Es la crisis económica la causa directa de los suicidios o simplemente es el detonante que manifiesta una falta de consistencia social y personal ante una bajada del buen nivel de vida de los países enriquecidos?

Las grandes crisis económicas pueden empeorar la salud mental y potencialmente conducir al suicidio, principalmente a través de tres vías, según se interpreta en esta investigación.

Primero, la pérdida del trabajo es un factor de riesgo independiente para el aumento de depresiones y suicidios, que son 2-3 veces más frecuentes en personas en paro; el endeudamiento como consecuencia del desempleo es otro factor de riesgo independiente. Y en tercer lugar, deuda y desempleo dan lugar a la ejecución de hipotecas y desahucios (despedir al inquilino o arrendatario por morosidad), que están a su vez asociados con depresión y trastornos de ansiedad.

Como lo explica el sociólogo J. P. Reeves: “…los gobiernos pueden mitigar el impacto de las crisis económicas sobre el suicidio mediante la inversión en políticas que activen el empleo…”

Según afirman en su estudio, por cada inversión de $100 (74 euros) per cápita en programas de empleo activo, se redujo la asociación de desempleo y suicidio en un 0.4% en las recesiones europeas entre 1970 y 2007.

Fuente: Revista AUTOGESTION #105.Pag.38-39

“De la misma manera que las tinieblas de la noche permiten ver los astros del cielo, así también los sufrimientos permiten entrever el sentido de la vida”. Henry D. Thoreau

E-mail:jherrer69@yahoo.es

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