Un destello en el marjal: Tonton macoute

Foto: Archivo referencial

En muchos retazos de la historia contemporánea, podemos advertir con nitidez, la presencia  de figuras del estado u organización de individuos creados con el solo interés de generar terror, coartar libertades ciudadanas y en el peor de los casos minimizar u agredir un sector en disidencia dentro de la sociedad.

Sea decir pues, que no se trata de un fenómeno nuevo pues mantiene su eficacia en el discurrir del tiempo y desgraciadamente los regímenes de opresión ciudadana  no los pierden de vista, teniendo en ellos el infame y siniestro As bajo la manga, para objetivos oscuros y execrables hacia quienes no se les subordinan.

No sorprende en lo absoluto, a los intelectuales de hoy en la psicología de grupos, analistas socio-políticos, investigadores en sociología, la perseverancia y sobrevivencia de estas elites de amedrentamiento, inescrupulosas u indolentes, siempre dispuestas para los procederes más viles, al costo de tan solo treinta denarios.

Recordemos en Haití que cosa eran los Tonton macoute (“el tío del saco”, en español). Estos eran hombres muy próximos al dictador haitiano, François Duvalier (Papa doc.) organizados en forma de grupos para-militares que prestaban su apoyo al régimen. Su hijo y también dictador, Jean-Claude Duvalier (Baby doc.) también se sirvió de ellos para perpetuarse en el poder.

Se estima que durante su actividad, el Tonton macoute pudo haber asesinado y hecho desaparecer a más de 150000 personas. Duvalier padre, en 1959, inspirado por los camisas negras del fascismo italiano, creo una milicia que se conoció como VSN (Voluntarios de la Seguridad Nacional) para proteger su poder fuera de la capital.

Luego pasaron a ser llamados los Tonton macoute. Dado que no recibían remuneración alguna, ellos mismos inventaban sus propios medios de financiamiento a través del crimen y de la extorsión. El termino proviene de un cuento popular haitiano en el que se amenaza a los niños con la visita de “el hombre del saco”, o en creole Tonton macoute. Tal es una tradición que se repite en muchos lugares del mundo.

Esta organización estaba formada por varios miles de hombres y era conocido por la sistemática  y grave violación de los derechos humanos (torturas, muertes, secuestros, extorsión) contra los opositores políticos y la población civil. Eran conocidos por portar gafas oscuras y machetes largos de cortar caña y también por mostrar a sus víctimas en lugares públicos para escarmiento de la población.

El uso de una extrema violencia, de la superstición y de la brujería muy extendida entre la población haitiana hizo que existiese una oposición muy débil a estas actividades, permitiendo así la continuidad  de la dictadura de los Duvalier.

Juzgo propicio, que traigamos a la mesa una noción de terrorismo de estado, a propósito de estas particulares organizaciones. El terrorismo de estado es la utilización de métodos ilegítimos por parte del gobierno orientado a inducir miedo o terror en la población civil para alcanzar sus objetivos o fomentar comportamientos que no se producirían por sí mismos.

El terrorismo de estado puede adquirir variadas formas de presentación como en este caso, con la creación, normalmente en secreto, de agrupaciones terroristas clandestinas convencionales – reales o disimuladas – apoyo a las mismas o negligencia deliberada en su persecución. Actualmente se tienen varios puntos de vista sobre la definición de terrorismo de estado.

El planteamiento tradicional explica el fenómeno como una situación en que los gobernantes emplean el uso sistemático de la violencia y las amenazas de violencia contra la sociedad civil. Por alguna razón bien conocida por el lector, los conceptos brevemente señalados deberían dispensar interesantes esclarecimientos a un importante segmento de la población venezolana.

FUENTE: es.wikipedia.org

“Aquel que hiere con su armas a los que son inocentes e inofensivos, pronto se precipitara en uno de estos estos estados: mucho dolor, heridas corporales o grave enfermedad, perdida de la mente u opresión por un monarca, o graves acusaciones, o perdida de familiares, o ruina, o en un incendio que incluso arrase su hogar. Y tras la disolución del cuerpo nacerá en el infierno.”

DHAMMAPADA. (137,138, 139,140)

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@jrhv343

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