Un destello en el marjal: Un niño juega, ¡no trabaja!

Foto: Archivo referencial

Me gustaría que el buen amigo lector retuviera en su mente, buy sale mientras desmenuza las siguientes líneas, esta marcas reconocidas en toda el planeta: Apple, Amazon, Nike, Hewlett-Packard, Kraft, Nintendo, Nokia, Samsung, Tommy Hilfiger, Diésel, Timberland, Mc Donald’s.

Es bastante difícil, que usted tenga hoy 27 o 52 años, y no haya estado en muy íntimo contacto, con alguno de estos gigantes de la manufactura multinacional. Siga adelante, ya volveremos sobre el asunto.

Soy un convencido  de que los requerimientos fundamentales de un niño son: Amor, juegos, respeto y estudios. Estos cuatro elementos muy bien pueden dimensionar al futuro ciudadano para que precise su lugar dentro de la sociedad, especialmente, a través de su trabajo. Los niños son soñadores por excelencia y su imaginación diamantina no conoce barreras. Si a estas virtudes aunamos el respeto, que tan pocas veces les dispensamos, nuestro globo terráqueo, necesaria y forzosamente, debería ser diferente ¡y mejor!

Lo que quiero aquí expresar en otras palabras es que ¡ningún niño debería trabajar! Por favor no se olvide de las afamadas marcas del inicio. Debe saber usted, que muchas  de ellas, utilizan el trabajo forzoso infantil. Tales empresas violan los derechos de los trabajadores  en áreas como el salario y horas de trabajo, libertad sindical, exposición a químicos peligrosos u tóxicos.

Hay niños y adolescentes trabajando sin contrato, privados de libertad y en condiciones insalubres, durante más de 72 horas por semana, con un salario de 0,88 euros al día. Este es el terrible escenario laboral de miles de jóvenes en el estado de Tamil Nadu, al sur de la India, que son empleados en condición de esclavitud por las empresas textiles de aquel país, que luego suministraban sus productos a las firmas internacionales, ¡Como las que ya le nombre!

Por medio de una compañía china, City Toys Mc Donald’s, se fabrican muñecos de peluche por muy poco dinero a la hora. El 20% de la plantilla de esa empresa, unos 400 individuos, son menores y duermen en una nave, en camas sin colchón y carecen de dinero para adquirir el permiso de residencia.

A título de obligar su reflexión quiero culminar con esta declaración: “…Tenía yo siete años cuando empecé a hilar lana en una fábrica. La jornada de trabajo duraba desde 5:00 am hasta las 8:00 pm, con un único descanso de treinta minutos al mediodía para comer, teníamos que tomar la comida como pudiéramos, de pie o apoyados de cualquier manera. Así pues, a los siete años yo realizaba catorce horas y media de trabajo efectivo…” (Fragmento del relato de un obrero, ante la Comisión de Trabajo en las Industrias, en Inglaterra, 1991).

Fuente: Revista AUTOGESTION #103.Pags:9, 10, 34, 35. www.solidaridad.net

“…Consideremos en primer término que son débiles e insignificantes, obligados a vivir en un mundo de titanes, dependientes de estos extraños colosos para procurarse el pan y el lecho, sometidos a ordenes prácticamente constantes mientras están despiertos, sujetos a castigo por cualquier desobediencia, y entregados a la ejecución de cosas rutinarias que, en general, les parecen perfectas tonterías. A pesar de todas estas torturas, los niños mantienen con firmeza su individualidad…”. George Kent. Selección de Selecciones No. II (1947)

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@jrhv343

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