16 de December del 2018

Un destello en el marjal: ¿Usted cree en los abducidos?

Foto: Archivo

Miles de personas en todo el mundo afirman haber sido secuestrados por seres de otro planeta. Sus testimonios han dado origen a un fenómeno que se estudia en el contexto de la ufología: la abducción. Pero, drug ¿Qué hay de cierto en todo ello? ¿Qué explicación médica, online si es que la hay, pueden tener las supuestas abducciones? ¿Qué duda cabe de que los supuestos secuestros de seres humanos, sean ciertos o no, constituyen uno de los fenómenos más apasionantes del siglo XX?

Sin embargo acercarse a un tema tan susceptible de fraude o engaño, supone adentrarse en un terreno pantanoso, plagado de peligros, que intentan evitar incluso los más osados ufólogos por miedo a caer en el descredito o en el ridículo.

Ha pasado casi medio siglo desde que se dieron comienzo a las “abducciones alienígenas” con el caso del matrimonio compuesto por Betty y Barney Hill; aunque según Budd Hopkins, “Padre” de la investigación de este fenómeno, existen crónicas aún más antiguas que se remontan a la década de 1920.

El 19 de septiembre de 1961, el matrimonio Hill denuncio la primera experiencia oficial de supuesta abducción. Según los protagonistas, el suceso tuvo lugar en las cercanías de New Hampshire (EEUU). Regresaban de Montreal, Canadá, cuando vieron una luz en el cielo que se dirigía hacia ellos. Barney decidió bajar del coche y observarlo con unos prismáticos que guardaba en su automóvil. Gracias a ellos, supuestamente vio a los tripulantes del ovni. Había ocho aproximadamente. Al comprobar que el objeto se acercaba en su posición decidieron marcharse.

Según su testimonio, tras reanudar el viaje se sintieron influenciados por las alienígenas, por lo que obedeciendo sus órdenes, se metieron por una carretera secundaria y detuvieron el vehículo. Allí bloqueando el paso, les esperaban unos seres que el matrimonio califico como “no humanos”.

Su siguiente recuerdo fue verse conduciendo por la autopista de regreso a casa. Más tarde, se percataron de que había pasado cierto tiempo, dos horas, en el cual ninguno de los dos recordaba que había ocurrido o que habían hecho.

A continuación llegaron las pesadillas y las perturbaciones traumáticas, que condujeron a la consulta del Dr. Benjamín Simon, prestigioso psiquiatra y neurólogo, con una amplia experiencia en hipnosis. Fue el quien trato a Betty y Barney e intento ayudarles a reconstruir ese tiempo perdido. Gracias a la hipnosis lograron recordar que presuntamente habían sido introducidos en un ovni y examinados por varios seres similares a nosotros pero con rasgos faciales diferentes a los nuestros.

En cuanto a los supuestos exámenes que dichos seres les habían practicado, Barney afirmó que le habían extraído semen y Betty declaró que le habían introducido una larga aguja a través del ombligo, pero que desistieron al quejarse ella de fuertes dolores. Bajo hipnosis, Betty Hill logró visualizar un mapa que según contó, los extraterrestres le habían mostrado a fin de indicarle de donde provenían (¡más tarde se corroboro la autenticidad de ese “mapa sideral”!) y que posteriormente logró reproducir en un papel. Pero a simple vista nadie fue capaz de hallar sentido a ese mapa estelar.

Una encuesta citada en la revista “Psichology Today” indica que casi tres millones de ciudadanos estadounidenses aseguran haber tenido esa clase de experiencias.

John Mack de la escuela Medica Harvard considera que estas afirmaciones no pueden comprenderse con los parámetros de la tradición racionalista de la ciencia que prevalece en Occidente. Richard Mc Nally y Susan Clancy, en su artículo, “Memory Distortion in People reporting Abduction by Aliens”, concluyeron, que diversos factores, predisponen a los individuos a tener falsos recuerdos: la facilidad de la sugestión para la hipnosis, los cuadros depresivos y ciertos rasgos esquizo-típicos, como el pensamiento mágico, las experiencias perceptivas inhabituales y las ideas paranoides. Los mismos investigadores sentencian que estos fenómenos son frecuentes entre personas que dicen haber sufrido abuso sexual en su infancia, sin que ello haya ocurrido en realidad.

Fuente: Revista MÁS ALLÁ de la ciencia #252 (Pag.26-39) / Revista MUY interesante, #05, Año XXX (Pags.52-65).

“Cualquier creencia que valga la pena debe sobrevivir a la duda”. George Bernard Shaw

E-mail: jherrer69@yahoo.es

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