25 de September del 2018

Un destello en el marjal: “¿Vivir más y mejor? ¡Sea un voluntario!”

Foto: Archivo

Se me ocurre ahora mismo preguntar al amigo lector ¿Qué opinión le merece el trabajo como voluntario? ¿Sabía usted que existen numerosos grupos de personas que ocupan una pequeña parte de su día a día, link simplemente ayudando a alguien o también a muchas almas para las que cada día son sólo otra jornada de penuria, stuff necesidad y vacío.

La investigación humana que nunca deja de dispensarnos gratas sorpresas, ha abordado el asunto del beneficio que pudiera reportar a los individuos el trabajar como voluntarios.

Por experiencia propia tengo la convicción que no se discute de las virtudes contenidas en tales desempeños. Siempre he sido defensor de la propuesta del voluntariado, pero muy en especial, para el renglón de los buenos amigos ya jubilados y todos aquellos medianamente discapacitados.

El investigador estadounidense, Allan Luks, afirma que quien realiza por lo menos cuatro horas de trabajo voluntario por mes, tiene diez veces más oportunidades de tener mejor salud que aquellos que no hacen ninguna labor.

Esta es una valiosa y entusiasta conclusión del trabajo realizado en la Universidad de Michigan, que es reseñado en el libro,”The Healing Power of Doing Good” (El Poder Curativo de Hacer El Bien).

Se admite que el voluntario vive un poderoso sentimiento de satisfacción, resultado de la disminución del stress y de la liberación de endorfinas, neuro-transmisores que provocan sensación de felicidad.

Otra investigación, realizada durante diez años por profesores de la Universidad de Harvard (EEUU) con 2700 personas, concluyo que el trabajo voluntario es un óptimo remedio. Los investigadores notaron que las personas que manifiestan estos gestos de altruismo, al percibir la felicidad y gratitud de otros, liberan en el cerebro la endorfina, responsable por la sensación de placer. Estas determinan disminución de la sensación de dolor y de las oportunidades de enfermar. Otro punto importante del estudio es la notable mejoría en el funcionamiento inmunológico de quien ayuda.

Fuente: ANUARIO ESPIRITA 2015(atención: mdmulher.abril.com.br)/www.mensajefraternal.com.br

“Estoy convencido de que el amor incondicional es el estimulante más poderoso que conozco del sistema inmunológico. Si dijera a mis pacientes que elevaran el nivel de globulinas inmunes de su sangre o de células T destructoras, nadie sabría cómo hacerlo. Pero si puedo enseñarles a amarse a sí mismo y amar a los demás en plenitud, los mismos cambios se producen de manera automática. La verdad es que el amor cura.” Bernie Siegel (Profesor Clínico, Escuela Medica Yale)

E-mail: jherrer69@yahoo.es

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