17 de January del 2019

Aragüeños celebraron los 50 años de sacerdocio de Monseñor Rafael Conde

Foto: Gobernación del estado Aragua

Llena de alegría, fe y mucho optimismo, la feligresía aragüeña acompañada por todos los sacerdotes de la entidad, el nuncio apostólico Aldo Giordano y el Cardenal Jorge Urosa Savino, Arzobispo Emérito de Caracas,  celebraron los 50 años de vida sacerdotal de Monseñor Rafael Conde, Obispo de la ciudad de Maracay.

Fue en la Catedral de Maracay  donde se concentraron todos y a través de una Misa Solemne oficiada por el mismo Monseñor Conde, dieron gracias a Dios por estos 50 años que el religioso ha servido a Él y a la iglesia católica.

“Son 50 años anunciando el evangelio, llevando el mensaje de Cristo, llevando los dones de la salvación, la paz, el consuelo, la reconciliación,  el amor a Dios a tanta gente a lo largo de 50 años. Eso es una vida muy hermosa y por eso nosotros lo acompañamos hoy y le damos gracias al Señor y pedimos que haya acá en Aragua y en toda Venezuela muchas vocaciones más al servicio de dios y de nuestro pueblo venezolano”, expresó el Cardenal Urosa Savino.

Por su parte,  el Obispo de Maracay indicó que la celebración  es muy significativa porque son cinco décadas de recorrido con diversas actuaciones y servicios al pueblo de Dios, de allí que estaba muy agradecido, “no solamente por lo que significa en mi vida sino también por el acompañamiento de tantas personas que se han hecho presentes hoy en esta Catedral para manifestarme su aprecio y su cariño, lo que agradezco y espero que el Señor derrame sus bendiciones sobre todo el pueblo de Aragua”, sentenció.

Condecorado con la Orden Samán de Aragua

Antes de iniciar el acto religioso se hizo presente en la Catedral de Maracay el gobernador de la entidad Rodolfo Marcos Torres, quien condecoró a Monseñor Rafael Conde la Orden Samán de Aragua en su Primera Clase.

La Primera Autoridad regional además de felicitar al Obispo por sus 50 años de sacerdocio, agradeció su servicio en pro, no solo de la iglesia católica sino de la feligresía aragüeña, de tal manera que indicó que la Orden se trató de un reconocimiento muy bien merecido.

En este contexto, Conde agradeció la distinción, señalando que no solo tiene una significación especial para él, sino que viene a ser parte de la buenas relaciones que debe haber entre la Iglesia y el Estado, quienes siempre deben contribuir entre sí para lograr un fin común como lo es el bienestar de los fieles.

 

 

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