Comensales emigran de restaurantes a ventas de comida ambulantes

Aragüeños emigran de los restaurantes a la venta de comidas informales. || Fotos: Leonardo Torrealba

La ausencia de comensales en restaurantes se hace cada vez acentuada, producto de los precios que alcanzan los platos, sumado a la comisión de 10% sobre el monto total de la factura por el servicio de atención en las mesas y la propina.  

Otra de las opciones que ya no resulta tan atractiva al bolsillo de los venezolanos son las ferias de comida, donde la opción más económica ronda los Bs. 15 mil, mientras que las bebidas se cotizan en promedio de entre 3 y 5 mil bolívares.

Ante este panorama muchos han optado por emigrar a las ventas ambulantes de comida, especialmente de perros calientes y hamburguesas, incluso de pepitos, que debido a su tamaño pueden ser compartidos entre dos o más personas.

Pedro Díaz, vendedor de comida rápida, apoyado en la situación económica de los venezolanos, ofrece una variedad de alternativas que resultan atractivas para comensales que están dentro y fuera del perímetro de la ciudad, ofreciendo perros calientes con un peso de 450 gramos, de los cuales 100 gramos corresponden al toque de queso amarrillo. 

Otra opción bien demandada son los pepitos mixtos (carne de res, pollo y cerdo), su peso es de 2 kilos 200 gramos y alcanza para cuatro personas. Más la gaseosa en su presentación de “bombita”, en Bs. 3 mil.

Estima que fácilmente con Bs. 10 mil un trabajador almuerza, sin tener que cancelar el 10% de servicio. Alternativa que ha sido atractiva para cientos de aragüeños que asisten a diario a degustar los famosos perros calientes y pepitos que ofrece este establecimiento.

 Comprar… una tarea titánica

Al observar el negocio desde otra perspectiva, Pedro Díaz comenta que adquirir la cantidad de pan, salsas, incluso la carne suficiente para cubrir la demanda de los clientes, resulta cada vez más difícil. 

“Inicialmente necesitaba medio día para realizar las compras en la calle, ahora puedo salir a las 6:00 de la mañana y retorno a las 6:00 de la tarde, para poder encontrar la mayor cantidad de productos, sin contar que me apoyo mucho en la larga lista de proveedores que mantengo”.

Pese a cualquier contratiempo, el comerciante indica que por Venezuela vale la pena seguir apostando y especialmente por seguir siendo una alternativa económica a la hora de que cualquier aragüeño pueda comer con un presupuesto adaptado a la realidad económica.

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