Venezuela enfrenta una crisis silenciosa en su respuesta al VIH, con una proporción significativa de la población infectada viviendo en la oscuridad de la ignorancia diagnóstica. Según estimaciones conjuntas de Onusida y del Ministerio de Salud, cerca del 40 % de las personas que viven con el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) en el país desconocen su estado serológico.
Esta revelación fue hecha por César Pacheco, director de la Unidad de Respuesta en VIH de Acción Solidaria, quien señaló a Radio Fe y Alegría la existencia de una peligrosa «brecha de conocimiento». De una población estimada de 110.000 personas con VIH, solo 65.500 han sido diagnosticadas.
Obstáculos que Frustran el Tratamiento
La situación se agrava al considerar que, incluso entre los diagnosticados, miles de personas no acceden al tratamiento esencial.
Bajo Tratamiento: 55.000 personas están actualmente bajo tratamiento antirretroviral (TAR).
10.000 Desatendidos: Aproximadamente 10.000 diagnosticados no reciben la terapia por una combinación de factores, incluyendo el miedo, el estigma social, la dificultad en el proceso de aceptación y los problemas logísticos de acceso.
Pese a estos desafíos, Pacheco destacó un éxito notable: el 87 % de quienes reciben su medicación han logrado la indetectabilidad, lo que subraya la eficacia del tratamiento y la posibilidad de una vida plena y saludable.
El Golpe del Financiamiento Internacional
Un nuevo obstáculo se cierne sobre las organizaciones humanitarias que luchan contra la epidemia: la reducción del 40 % en el financiamiento internacional destinado a programas globales de VIH. Este recorte, atribuido a una decisión de la administración de Donald Trump, impacta directamente la capacidad de atención en Venezuela.
La disminución de fondos afecta la «cascada de atención» que las organizaciones no gubernamentales proveen, especialmente a poblaciones clave históricamente marginadas, como personas LGBTIQ+, trabajadores sexuales y consumidores de drogas.
El Circuito de Acceso al Antirretroviral: Dependencia Externa
El acceso a los medicamentos antirretrovirales sigue dependiendo crucialmente de la ayuda externa. César Pacheco recordó que el Estado venezolano no ha adquirido estos fármacos por cuenta propia durante años; la distribución actual se mantiene gracias a las donaciones provistas por el Fondo Mundial.
Para iniciar el tratamiento, los pacientes deben seguir un proceso riguroso: iniciar con pruebas gratuitas en organizaciones como Acción Solidaria, obtener una confirmación serológica, y conseguir el aval médico de un infectólogo, un circuito que refleja la profunda dependencia del sector de salud de la cooperación humanitaria.
Con información de Sumarium






