En un análisis del programa Aló Presidente número 131, transmitido por Venezolana de Televisión (VTV) sobre la evolución de las agresiones imperiales contra Venezuela, el escritor Luis Britto García denunció que las acciones de bloqueo y confiscación de buques por parte de Estados Unidos (EE. UU.) constituyen delitos de piratería moderna que amenazan la seguridad marítima global.
Contrastó el bloqueo naval de 1902 con el asedio actual, al resaltar que la resistencia de la nación no solo defiende su soberanía y sus vastos recursos energéticos, sino que define el surgimiento de un nuevo orden mundial multipolar frente a una hegemonía en decadencia que intenta imponer su voluntad por la fuerza.
Britto García vinculó el presente con la larga tradición de saqueo que ha sufrido el país, y recordó que entre los siglos XVI y XVII Venezuela enfrentó al menos 200 asaltos piratas.
Para el escritor, lo que ocurre hoy en alta mar con la interceptación de suministros no es una acción legal, sino un crimen de lesa humanidad. «Cuando los buques de guerra se comportan como piratas, eso es un delito de piratería», afirmó Britto García, al asegurar que la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, rechaza estas acciones de asaltar y robar embarcaciones en mar libre, son inaceptables para cualquier sociedad civilizada.
En cuanto al papel de los actores internos en estos escenarios de conflicto y al comparar el bloqueo histórico con el sabotaje petrolero de 2002, calificó dichas acciones como actos de traición ejecutados por «fuerzas apátridas».
Britto García puso como ejemplo el caso del buque Pilín León, al cual describió como «un acto de piratería perpetrado por el propio capitán», quien se apoderó de un navío propiedad del Estado para usarlo contra los intereses del pueblo venezolano, que dejó en evidencia una conexión directa entre los intereses imperiales y las oligarquías locales.
Por su parte, el diputado a la Asamblea Nacional (AN), Ángel Tortolero Leal, enfatizó que, a diferencia de 1902, Venezuela posee hoy un proyecto de país sólido y una conciencia histórica revitalizada por el liderazgo del Comandante Hugo Chávez.
Resaltó que, el asedio al Caribe no solo afecta a Venezuela, sino que pone en riesgo mortal a cualquier nación que transporte mercancías por la región, inclusive el Canal de Panamá.
El analista destacó que la resistencia venezolana ha logrado que otros gobiernos de la región comprendan el peligro, pues «cuando vieron las barbas de su vecino arder, pusieron las de ellos en remojo», lo cual fortaleció una línea de respeto incluso en mandatarios anteriormente distantes.
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