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Violencia psicológica es la agresión más frecuente contra mujeres en Venezuela

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Foto: Archivo

La violencia psicológica es la forma más frecuente de agresión contra las mujeres en Venezuela y está presente en hasta 80% de los casos que atiende la Asociación Civil Tinta Violeta, afirmó su fundadora y presidenta, Daniela Hinojosa.

Durante una entrevista en el programa Háblame bajito de Radio Fe y Alegría Noticias, Hinojosa alertó además que las niñas, adolescentes y mujeres concentran entre 93% y 97% de los casos de violencia sexual.

Hizo énfasis en que las violencias contra las mujeres no aparecen de forma abrupta, sino que escalan de manera progresiva y silenciosa.

“No comienzan el día uno de la relación. Van aumentando poco a poco y muchas veces las mujeres no se dan cuenta de que están siendo violentadas”, señaló, al tiempo que cuestionó la tendencia a culpabilizar a las víctimas. “El culpable es el agresor”. “No existe una víctima ideal, cualquiera puede serlo”, afirmó.

La presidenta de Tinta Violeta manifestó que la organización reconoce al menos siete u ocho expresiones de violencia de género, entre ellas la física -cuya máxima expresión es el femicidio-, la psicológica, la económica, la sexual, la laboral, la institucional y la obstétrica.

Asimismo mencionó la violencia vicaria, que ocurre cuando el agresor utiliza a hijos, familiares, personas dependientes o incluso animales para dañar a la mujer, y que aún no está tipificada en la Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.

En el contexto venezolano, indicó que la violencia psicológica es la más común, seguida por la física y luego por las violencias sexuales, patrimoniales y económicas, que representan entre 25% y 30% de los casos que acompañan.

Agregó que los agresores suelen ejercer la violencia desde distintos ámbitos de la vida de la víctima.

Violencia en el exterior y aumento de la trata

Hinojosa reveló que entre 2017 y 2018 comenzaron a recibir, a través de organizaciones aliadas o de familiares, casos de mujeres venezolanas agredidas en el exterior, especialmente aquellas en situación migratoria irregular o con parejas ciudadanas del país receptor, una condición que las ataba más al agresor.

En ese sentido destacó la coordinación con el Ministerio de Relaciones Exteriores y el Plan Vuelta a la Patria para facilitar el retorno de mujeres víctimas de violencia.

Asimismo informó sobre el aumento de casos de trata de personas, inicialmente vinculados a mujeres migrantes sin acceso a empleo formal y, posteriormente, a captaciones dentro de Venezuela mediante ofertas engañosas de trabajo o relaciones sentimentales falsas.

Criticó que las autoridades estigmatizan a muchas mujeres víctimas de trata y que, en algunos casos, las procesan como victimarias cuando actúan como captadoras, sin reconocer su condición de víctimas.

Tinta Violeta ha documentado numerosos casos provenientes de Perú y Colombia, pero especialmente de Trinidad y Tobago, así como captaciones en Caracas y en estados fronterizos como Apure, Delta Amacuro, Sucre, Amazonas y Zulia.

Reconoció que a partir de 2021 el Estado venezolano mostró mayor atención al delito de trata, lo que ha permitido una mejor articulación con el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas, el Ministerio Público y los tribunales regionales.

Una red nacional de acompañamiento

Tinta Violeta nació como una iniciativa de tres amigas feministas que habían sido víctimas de violencia de género y decidieron organizarse para hacer prevención y acompañamiento.

Tras iniciar con talleres comunitarios y apoyo a mujeres en situación de violencia, la organización se formalizó en 2012 y fue ampliando su alcance.

Actualmente cuenta con 19 sedes en 14 estados del país, donde ofrece gestoría de casos, acompañamiento legal y psicológico, además de una casa de abrigo para estancias temporales de hasta cinco meses.

Durante la pandemia, la organización activó líneas de atención apenas una semana después del inicio de la cuarentena y fortaleció una red de acompañamiento territorial con otras organizaciones feministas y juveniles.

“Hemos crecido por la necesidad de la población, pero también por la disposición de quienes se han sumado a acompañar”, precisó Hinojosa.

Con información de El Correo del Caroní