En una decisión de carácter preventivo, el alcalde del municipio Cabimas, Frank Carreño, junto a las autoridades de la Diócesis local, anunció la suspensión definitiva de la procesión de San Benito de Palermo prevista para este 6 de enero hacia el sector Ambrosio. La medida responde al Estado de Conmoción Exterior y a la crítica situación nacional tras la invasión de territorio venezolano y el secuestro del presidente constitucional Nicolás Maduro.
La decisión fue tomada en una reunión sostenida con autoridades eclesiásticas, representantes de los cuerpos de seguridad y también se contó con la presencia de Yamileth de Carreño, primera dama de Cabimas.
El alcalde Carreño, con un tono de responsabilidad civil, calificó la situación actual como «inédita en la historia» y enfatizó que la prioridad absoluta es evitar la pérdida de más vidas humanas y garantizar la tranquilidad del municipio.
“No era lo que queríamos, es una tradición sagrada para nosotros, pero estamos en un estado de conmoción. Quien intente desestabilizar debe saber que el Estado tiene cómo ejecutar su deber. No permitiremos que Cabimas regrese a la destrucción de las guarimbas”, sentenció el mandatario municipal.
Carreño ofreció disculpas a la feligresía y a la juventud que esperaba compartir la festividad, pero insistió en que las condiciones del país no permiten aglomeraciones en las calles.
Cronograma religioso en la Catedral
Pese a la suspensión del recorrido, la Catedral de Cabimas mantendrá sus puertas abiertas desde temprano hasta las 7:00 p.m. para que los devotos puedan acudir a venerar la imagen, pagar sus promesas y entregar ofrendas.
5:00 PM: presidida por el Padre César Villalobos, dirigida a todo el pueblo de Cabimas.
“Que esto no menosprecie nuestra fe, sino que la aumente. Mañana nos uniremos en oración para que nuestras plegarias lleguen a Dios en este momento tan fuerte que vive nuestra amada Venezuela”, expresó el padre.
Normativas y seguridad
Se establecieron directrices estrictas para la jornada de este 6 de enero entre ellas se prohíbe terminantemente el consumo de bebidas alcohólicas dentro y fuera del templo.
Todas las asociaciones de vasallos pueden asistir a la Catedral para rendir honores, pero el Santo no saldrá a las calles.
Asimismo se garantiza un despliegue total de los organismos de seguridad para resguardar a los asistentes y mantener el orden en el casco central.
El llamado final de las autoridades es a la calma y a vivir la devoción a San Benito desde la reflexión y la oración por la estabilidad de la nación.
Con información de El Regional del Zulia…






