Una nueva especie de tetrápodo del Pérmico temprano hallado en Brasil ha sido bautizado como Tanyka amnicola. Un extraño animal del que solo se han encontrado varios ejemplares de su peculiar mandíbula y que ya en su época, hace 275 millones de años, era un fósil viviente.
El animal podría haber sido herbívoro y similar a una salamandra de hasta un metro de largo, que vivía en lagos, pero su rasgo más distintivo es la mandíbula: un maxilar extrañamente torcido, con algunos dientes apuntando hacia fuera y hacia los lados, y otros más pequeños alineados en el interior.
Los investigadores, que publican su hallazgo en Proceedings of the Royal Society B, creen que esas extrañas criaturas fueron las primeras de su especie en triturar plantas para alimentarse.
El nombre Tanyka proviene del idioma indígena guaraní local y significa ‘mandíbula’, amnicola quiere decir ‘que vive junto al río’. El nuevo ejemplar vivía hace 275 millones de años en la zona que hoy es Brasil del supercontinente llamado Gondwana.
El equipo, formado entre otros por investigadores del Museo Field (EE. UU.) y la Universidad de Buenos Aires, considera que este animal era un fósil viviente en su época, pues era un miembro remanente del linaje de los tetrápodos primitivos, incluso después de que evolucionaran otros más nuevos y modernos.
En este sentido, Tanyka se parece al ornitorrinco. Aunque los mamíferos que viven hoy en día dan a luz a sus crías vivas, el ornitorrinco, que pertenece a un linaje más antiguo, sigue poniendo huevos, pese a ser mamífero.
La nueva especie descrita proviene de un antiguo linaje que no se sabía que había sobrevivido y es “un animal realmente extraño”, especialmente por la rara torsión que tiene en la mandíbula y que los investigadores descartaron que se tratara de algún tipo de malformación, según Jason Pardo, del Field Museum.
Las nueve mandíbulas encontradas -todas ellas inferiores- tienen la misma torsión, incluso las que están muy conservadas, por lo que no se trata de una deformación, “sino simplemente de la forma en que estaba hecho el animal”.
Los científicos aún no han encontrado los huesos que formarían la mandíbula superior, pero imaginan que en ella los dientes y dentículos estaban orientados de manera similar a los de la inferior.
“Creemos que los dentículos de la mandíbula inferior rozaban contra dientes similares situados en la parte superior de la boca. Los dientes habrían rechinado entre sí, creando una forma relativamente única de alimentarse”, explicó Pardo.
En general, los dientes que pueden rechinar se utilizan para triturar materia vegetal, por lo que se alimentaba de plantas, al menos parte del tiempo.
Los investigadores consideran que es sorprendente que un tetrápodo primitivo como Tanyka hubiera evolucionado para alimentarse de plantas, ya que la mayoría de sus congéneres solo comían carne.
El descubrimiento de este tetrápodo primitivo ayuda a los científicos a llenar grandes lagunas en el registro paleontológico, pues se han encontrado muy pocos fósiles animales de ese periodo que hubieran vivido en Gondwana, el supercontinente que incluía gran parte de Sudamérica, África, Australia y la Antártida.
La formación Pedra de Fogo (Brasil) es “una de las únicas ventanas que tenemos para conocer los animales de Gondwana durante el período Pérmico temprano” y Tanyka “nos está contando cómo funcionaba realmente esta comunidad, cómo estaba estructurada y quién comía qué”, destacó Ken Angielczyk, del Museo Field.
Vía: EFE








