Un equipo internacional de investigadores, liderados por la Universidad de Manchester y la Universidad de Liverpool, identificó el mecanismo biológico que explica por qué los carcinomas de células escamosas varían en agresividad según su origen en la boca, los pulmones o la piel.
El estudio, publicado en Nature Metabolism, señala que el microambiente tumoral y el tipo de grasas transferidas por los fibroblastos determinan la capacidad invasiva del cáncer en cada tejido.
El comportamiento más agresivo de los carcinomas de células escamosas en la boca y los pulmones, frente a los cutáneos, se atribuye a que los fibroblastos de cada tejido transfieren diferentes lípidos a las células tumorales.
En los cánceres orales y pulmonares, estos lípidos activan rutas bioquímicas específicas que aumentan la invasividad tumoral, mientras que, en la piel, la menor cantidad de grasas limita la propagación del tumor, según informó la Universidad de Manchester.
Diferencias en la función de los fibroblastos según el tejido
La investigación, que contó con la participación de científicos de varios países bajo la coordinación de la Universidad de Manchester y la Universidad de Liverpool, detalla que los fibroblastos de la boca transfieren principalmente esfingomielinas, lípidos que activan la vía ceramida/S1P/STAT3 y favorecen la migración e invasión de las células cancerosas.
En los tumores pulmonares, los fibroblastos aportan sobre todo triglicéridos, lo que incrementa el colesterol intratumoral y se asocia con patrones invasivos vinculados a una menor supervivencia de los pacientes.
Por contraste, los fibroblastos cutáneos presentan una carga lipídica significativamente menor, factor que limita la capacidad invasiva de los carcinomas de células escamosas de piel.
La doctora Amaya Viros Usandizaga, integrante del centro de Investigación del Cáncer de la Universidad de Manchestar y coautora del estudio, destacó que los hallazgos “demuestran que el microambiente tumoral —en particular los fibroblastos y las grasas que producen— es determinante en el grado de agresividad que puede alcanzar un carcinoma de células escamosas”.
¿Por qué algunos tumores avanzan más rápido que otros?
Los carcinomas de células escamosas pueden surgir en diferentes partes del cuerpo, como la piel, la boca o los pulmones, y aunque se parecen bajo el microscopio, su evolución clínica es muy distinta.
El estudio revela que esto se debe, en gran parte, a que los fibroblastos de cada tejido “alimentan” a los tumores con distintos tipos y cantidades de grasas.
En la boca y el pulmón, los fibroblastos transfieren grasas que ayudan a los tumores a invadir tejidos cercanos, mientras que en la piel, la baja cantidad de lípidos limita la propagación del cáncer.
Este hallazgo ayuda a explicar por qué los tumores cutáneos suelen ser menos agresivos y presentan menor mortalidad.
“Creemos que este trabajo abre la puerta a tratamientos oncológicos más personalizados basados en la biología del tejido donde se origina el tumor, en lugar de tratar todos los carcinomas de células escamosas como una sola enfermedad”, señalaron los autores.
Implicaciones terapéuticas y nuevos enfoques clínicos
El estudio propone estrategias terapéuticas centradas en bloquear la producción de grasas por los fibroblastos o en impedir que las células tumorales absorban estos lípidos.
“Sugiere varias estrategias terapéuticas prometedoras, como bloquear la producción de grasa en los fibroblastos, impedir que las células cancerosas absorban estas grasas o interrumpir las vías que las degradan una vez dentro del tumor. Es alentador que muchos fármacos ya existentes y aprobados para trastornos lipídicos, como las estatinas, puedan reutilizarse para prevenir cánceres epiteliales agresivos”, señaló la doctora Viros Usandizaga.
El doctor Timothy Budden, de la Universidad de Liverpool, afirmó que “dirigir las interacciones mediadas por lípidos podría ralentizar o incluso detener la expansión de los carcinomas orales y pulmonares, lo que representa una oportunidad de esperanza para los pacientes afectados por estos tumores agresivos”.
Budden agregó que este enfoque impulsa la medicina personalizada, con terapias adaptadas a la biología específica del tejido de origen tumoral.
El estudio publicado en Nature Metabolism fue financiado por Cancer Research UK, el Instituto Nacional de Investigación en Salud y Atención (NIHR), el Centro de Investigación Biomédica de Manchester (BRC) y el Royal Marsden NHS Foundation Trust y el Instituto de Investigación del Cáncer británico.