La producción de pitahaya -conocida como «fruta del dragón»- ha dejado de ser un cultivo experimental en Venezuela para convertirse en un rubro con proyecciones de exportación. Aunque no hay cifras oficiales, se estima que la siembra ha aumentado entre 70% y 80% por año y la producción entre 35% y 40%, que es lo que «las matas van produciendo hasta el quinto año, que ya alcanzan su máxima capacidad productiva».
Así lo indicó Miguel Teixeira, productor de pitahaya en Lara, el estado con la mayor producción de esta fruta en el país. Detalló que actualmente el número de plantas en producción ya supera las 100.000 unidades, impulsadas por una demanda interna creciente y rendimientos que se optimizan año tras año.
Sin embargo, recordó que el cultivo de la fruta del dragón es relativamente nuevo en el país, aproximadamente tres años y por ende, «todas las plantas no están en producción por ser muy jóvenes.
«Cada día salen más productores de pitahaya que han estado en la clandestinidad y gente que tiene hasta 1.000, 2.000 o 3.000 matas, gente que ya tiene dos años produciendo. Pero de las personas que nos conocemos, hay muchísimas más de 100.000 plantas en producción», ratificó Teixeira.
El año pasado, Venezuela logró con 1.200 plantas adultas de pitahaya cosechar en todo el ciclo alrededor de 5,7 toneladas de fruta de primera, con un promedio de 4,75 kilos por planta, según el productor larense.
«Para este año se estima una mayor producción debido a que las plantas ya cumplen 3 años y por ende se maximiza la capacidad de la planta para producir. Esperamos en promedio 7 kilos por planta para un total 8,4 toneladas en las mismas 1.200 plantas, pero tenemos 8.000 plantas más que cumplen su primer año, de las que se aspira a cosechar en promedio 1 kilogramo por planta, para un total de ocho toneladas adicionales», dijo Teixeira.
Recalcó que la producción de pitahaya en Venezuela se encuentra «creciendo exponencialmente, debido a la gran demanda de esta maravillosa fruta». De hecho, se ha incrementado también número de productores y la cantidad de plantas en los pomares ya establecidos.
La siembra de pitahaya se está extendiendo por todo el país, principalmente en los estados Lara, Yaracuy, Portuguesa, Carabobo, Cojedes, Aragua, Bolívar y Mérida.
Masificar la simbra con miras a exportar
En el caso del consumo nacional, Teixeira señaló que no hay cifras oficiales, pero que la producción pitahaya ya está llegando a los principales mercados del país, especialmente en Caracas, Aragua, Carabobo, Anzoátegui, Falcón, Cojedes, Lara, Yaracuy, Portuguesa y Miranda.
«El reto es continuar motivando a muchos productores a que se embarquen en esta hermosa aventura de cultivar la mejor fruta del mundo, que su nombre se le da por sus bracteas. Las cuales se asemejan a un dragón», puntualizó el agricultor venezolano.
Enfatizó que el objetivo es consolidar la Asociación Nacional de Pitahayeros, «con el fin de masificar la siembra y alcanzar las cantidades que amerita un mercado de exportación, fijando como destinos principales, Estados Unidos y algunos países de la Unión Europea».
A su criterio, el mercado internacional demanda gran cantidad de pitahaya y «Venezuela cuenta con las condiciones edafoclimaticas para poder cosechar una fruta con calidad de exportación».
Con información de Bitácora Económica






