El Fondo Monetario Internacional (FMI) se pronunció este jueves, 14 de mayo, sobre el anuncio de ayer del Ministerio de economía de Venezuela sobre el inicio de una reestructuración de la deuda externa.
En ese sentido, Julie Kozack, portavoz del FMI declaró en una conferencia: «Estamos al tanto del anuncio de Venezuela sobre el inicio de la reestructuración de su deuda externa, pero hasta el momento no hemos participado en el proceso».
El 13 de mayo, el gobierno venezolano, mediante la denominada Vicepresidencia Sectorial de Economía, anunció el inicio de un proceso para la reestructuración de la deuda de la República y de Pdvsa, algo que sucedió apenas unos días después de que el Departamento del Tesoro emitiera la licencia general 58 que «Autoriza ciertos servicios al gobierno de Venezuela en relación con una posible reestructuración de la deuda».
En términos simples, esta autorización difundida por la Ofac el pasado 5 de mayo permite que el gobierno venezolano contrate abogados y asesores financieros para acelerar la reestructuración con los acreedores.
Por cierto, con base en esa licencia, Pdvsa contrató al prestigioso bufete neoyorquino White & Case para que se encargue de la defensa de los intereses de Venezuela en la venta de Citgo. La información trascendió el 8 de mayo en un reporte de de The Wall Street Journal.
Ahora bien, según lo dicho por Kozack este jueves, las autoridades venezolanas no se han comunicado con el FMI para solicitar financiamiento ni colaboración en el desarrollo de este proceso de reestructuración de deuda.
Los 5.000 millones de dólares en DEG
Por otra parte, semanas atrás, Delcy Rodríguez dijo que «mantiene una ofensiva diplomática y jurídica» para tener acceso a los 5.000 millones de dólares de Derechos Especiales de Giro (DEG) en el FMI.
Pese a sus declaraciones, ampliamente difundidas por la Cancillería, no está claro qué va a pasar con ese dinero, pues, esos recursos fueron asignados por el FMI a los países para que los destinaran a atender la pandemia de covid-19, que ya terminó.
En su momento, Venezuela no obtuvo el acceso a esos recursos debido a la crisis de legitimidad presidencial ante las acusaciones de fraude en las elecciones de 2018 y la juramentación de Juan Guaidó como presidente interino en enero de 2019. Eso sin contar con que en 2007, Hugo Chávez había anunciado la salida de Venezuela de ese organismo.
La falta de datos estadísticos confiables también marco un punto de inflexión en la relación entre Venezuela y el FMI.
De todas maneras, desde septiembre de 2021, el Banco Central de Venezuela (BCV) ha incorporado el dinero de DEG a su balance de reservas internacionales, una acción que desde ese mismo momento le ha valido serias criticas entre los economistas venezolanos, ya que aunque la cantidad estaba asignada, no estaba disponible. Puede ver más detalles de esta operación de «asiento contable» en este REPORTE.
Lo cierto es que tras la reanudación de relaciones entre Venezuela y el FMI a mediados de abril de este 2026, Delcy Rodríguez ha insistido en que busca «desbloquear» los 5.000 millones de dólares de los Derechos Especiales de Giro.
La funcionaria ha afirmado, por ejemplo, que quiere usar esos recursos para finalizar proyectos habitaciones que se encuentran paralizados.
Mientras tanto, el FMI no ha hecho declaraciones públicas sobre la posibilidad de que ese dinero, en efecto, sea liberado.
En paralelo, tanto Rodríguez como Diosdado Cabello han desestimado que Venezuela vaya a participar en los programas del FMI, a los cuales Cabello denomina «paquetazos».
Los programas de rescate del FMI suelen involucrar un financiamiento a países en graves crisis económicas. El paquete se supedita a la aplicación de medidas macroeconómicas que ayuden a erradicar las causas que generaron la crisis.
El chavismo, desde sus primeros días, ha sido un férreo detractor de estos programas al considerarlos «injerencias» y formas de «asfixiar países» en favor de Estados Unidos (palabras de Hugo Chávez al anunciar en 2007 la salida de Venezuela del FMI).
Con información de Sumarium




