La Dirección de Migración de Bolivia impidió este lunes el ingreso de una delegación argentina de políticos y activistas de izquierda que pretendía documentar la situación de los manifestantes que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz, argumentando que no cumplían con los requisitos exigidos para la «admisión y permanencia» en el país.
«Durante los controles realizados por las autoridades competentes, se verificó el incumplimiento de requisitos exigidos para la admisión y permanencia en territorio nacional, así como inconsistencias entre las condiciones declaradas para su ingreso y las actividades anunciadas públicamente por la delegación», informó el Ministerio de Gobierno (Interior) en un comunicado.
La delegación, integrada por una veintena de personas que se identificaron como una misión de derechos humanos procedente de Argentina, llegó este lunes al aeropuerto internacional de El Alto, ciudad vecina de La Paz.
«Nos tienen retenidos dentro de un avión para impedir el ingreso de la misión internacional de derechos humanos a Bolivia. Cuando un gobierno le teme a una delegación de observación, deja en evidencia que tiene mucho que ocultar», denunció la legisladora Vanina Biasi.
Los integrantes señalaron que su objetivo era elaborar un informe sobre la situación de los derechos humanos de los sectores que protestan contra el Gobierno de Paz, en el conflicto que vive Bolivia desde comienzos de mayo.
El ministerio señaló que las medidas adoptadas «responden exclusivamente a criterios legales y administrativos, sin consideración de opiniones políticas, nacionalidad, afiliación ideológica o cualquier otra condición personal que pudiesen declarar los ciudadanos involucrados».
También sostuvo que cualquier extranjero que busque ingresar a Bolivia «debe cumplir las disposiciones establecidas en la legislación nacional» y que las invitaciones emitidas por «autoridades, legisladores o instituciones nacionales no sustituyen ni eximen el cumplimiento de los requisitos migratorios».
La argentina Ingrid Urrutia explicó en un video que la misión estaba formada por referentes de los derechos humanos en Argentina, diputados nacionales, legisladores de la ciudad autónoma de Buenos Aires y dirigentes invitados por líderes sociales y campesinos de Bolivia.
Los reclamos de la misión fueron transmitidos en las redes sociales de la radio Kawsachun Coca, que pertenece a los cocaleros del Trópico de Cochabamba, el bastión sindical y político del expresidente Evo Morales (2006-2019) en el centro del país, uno de los sectores que exige la renuncia de Paz.
Agentes policiales trasladaron, incluso con empujones, a los argentinos hasta un avión que les llevó a la región oriental de Santa Cruz, adonde llegaron horas antes desde Argentina.
El operativo causó revuelo y airados reclamos de parte de los extranjeros que denunciaron la vulneración de sus derechos y la detención de un boliviano residente en Argentina que integraba ese grupo.
El conflicto ha dejado al menos 16 muertos, 13 de ellos por la falta de acceso oportuno a atención médica debido a los bloqueos de carreteras, además de pérdidas económicas estimadas en 2.500 millones de dólares.
Con información de Contrapunto




