Mantener una buena fuerza de agarre podría ser un indicador de una mejor salud cerebral a largo plazo. Así lo afirma un estudio británico basado en datos del Biobanco del Reino Unido que analizó cómo distintos hábitos de vida influyen en el riesgo de demencia.
El médico británico Amir Khan, citado por RT, informó que las personas con una buena fuerza muscular, hábitos de sueño adecuados y menos tiempo sedentario presentaban una probabilidad hasta un 57 % menor de desarrollar demencia en comparación con quienes llevaban estilos de vida menos saludables.
«Cada sentadilla, cada ejercicio de resistencia, cada tramo de escaleras que subes y cada bolsa de compras que llevas no solo son una inversión en tus músculos, sino también, posiblemente, en tu futuro cerebro», subrayó.
Los investigadores evaluaron cuatro factores relacionados con un estilo de vida saludable: realizar actividad física de forma regular, mantener una fuerza de agarre superior a la media para cada sexo, permanecer sentado menos de seis horas al día y dormir entre siete y ocho horas por noche.
Las personas que reunían más de estos factores presentaban un riesgo significativamente menor de desarrollar demencia.
Con información de VTV




