Después de los terremotos sentidos en Venezuela el pasado 24 de junio, los maracayeros han comenzado a retomar su vida habitual, sin dejar de lado la ayuda y solidaridad con los más afectados, a la par de esa sensación de susto que un evento como este que ha causado tanta devastación es capaz de dejar en la mente y el cuerpo.
El equipo reporteril de @elaraguenoweb consultó a varios habitantes de la Gran Maracay para conocer de primera mano cómo retoman el día a día en medio de la incertidumbre de muchas edificaciones perjudicadas, familias que hoy quedaron sin hogar y la sensación de movimiento que dejaron los sismos.
Edgar Figuera, asegura que el susto se le ha pasado rápido porque no vive en edificio, sin embargo se ha visto afectado emocionalmente por lo que ha pasado “tantas mu3rtes” en La Guaira y zonas cercanas.
Por su parte, William Parra, dice estar más tranquilo después de 15 días del doblete sísmico y ha logrado sobrellevar la tragedia que vive Venezuela, a través de la ayuda a otros. Parra colabora con las familias que permanecen a la espera de habitabilidad en Residencias El Centro.
Pero algo que ninguno deja a un lado es la Fe y así vive estos días Blanca Arriojas junto a su hermana “todavía se siente bastante temor pero yo soy una mujer que tiene fe en Dios y cuando uno cree en Dios uno se agarra, de esa promesa que sabes que aunque te vayas, te vas con él, yo sé que las pérdidas materiales se recuperan pero emocionalmente hemos estado muy estables”, dijo.







