El sistema financiero venezolano inició una nueva etapa en sus operaciones cambiarias con la incorporación de dólares en efectivo, luego de la llegada de remesas físicas de billetes asignadas a la banca nacional, según explicó el economista Asdrúbal Oliveros.
El especialista señaló que esta medida representa un cambio en la dinámica del mercado de divisas del país, que durante los últimos años había operado principalmente mediante mecanismos electrónicos, como transferencias y tarjetas internacionales.
Oliveros explicó que, tras los cambios ocurridos en el esquema financiero desde enero, Estados Unidos —principal receptor de recursos vinculados a exportaciones y operaciones petroleras— comenzó a canalizar asignaciones de divisas hacia Venezuela. Sin embargo, hasta ahora estas operaciones se realizaban de manera digital.
De acuerdo con el economista, el levantamiento de restricciones que afectaban al Banco Central de Venezuela permitió restablecer canales de comunicación con la Reserva Federal estadounidense y facilitar la entrega de lotes de efectivo, principalmente billetes de 50 y 100 dólares.
El proceso comenzó con cuatro entidades bancarias que cuentan con mayor capacidad de conexión y corresponsalías internacionales. Oliveros indicó que progresivamente se sumarán más instituciones financieras a medida que se concreten nuevos acuerdos.
La asignación de divisas prevista para julio se mantendría cercana a los 1.800 millones de dólares, un monto similar al registrado durante junio.
El economista destacó que la disponibilidad de dólares físicos tendrá impacto tanto en empresas como en ciudadanos. Mientras las compañías continuarán utilizando divisas electrónicas para operaciones internacionales, el efectivo facilitará transacciones dentro del país y ampliará las opciones para quienes no poseen cuentas bancarias en el extranjero.
Oliveros consideró que la incorporación de billetes puede contribuir a disminuir la brecha entre el tipo de cambio oficial y el paralelo, al aumentar la oferta de divisas y darle mayor profundidad al mercado cambiario.
Asimismo, afirmó que la medida podría ayudar a contener las presiones inflacionarias, aunque aclaró que no representa una solución completa a los problemas económicos del país. A su juicio, permitir una mayor circulación de efectivo puede favorecer que más operaciones se realicen dentro del sistema financiero formal.
La llegada de dólares físicos ocurre en medio de un proceso de ajustes en la política cambiaria venezolana, con una mayor participación de la banca en la intermediación de divisas y en un contexto marcado por la emergencia generada tras los terremotos del pasado 24 de junio.
Con información de Sumarium




