El reconocido actor venezolano Enrique Izquierdo relató cómo vivió el doblete sísmico el pasado 24 de junio en La Guaira.
Por medio de una entrevista en el programa Sábado en la Noche, transmitido por el canal televisivo Globovisión, el artista relató el suceso como sobreviviente del terremoto que destruyó el edificio Residencia Vistamar, un hecho que marcó su memoria para siempre.
La edificación, una estructura de 12 pisos que albergaba 137 apartamentos, solo contaba con la presencia de unas 30 familias para el momento del siniestro. Izquierdo recordó los primeros instantes de la tragedia, cuando un sismo inicial interrumpió su descanso en la cama. Tras una breve duda sobre el origen del movimiento, un segundo impacto de extrema violencia lo obligó a reaccionar con rapidez. Según relató, de inmediato se puso los zapatos de goma y buscó refugio bajo el marco de la puerta del baño.
«Fue un movimiento tan terrible, tan devastador, con tanta furia… Que no dio tiempo a nada. De repente, yo vi que el televisor se salió del aire, cae, se empiezan a abrir las paredes. Fue muy rápido», afirmó el intérprete con evidente conmoción.
Según su percepción, el colapso total ocurrió en apenas 15 segundos, aunque los reportes oficiales señalaron una duración de 39 segundos. Para Izquierdo, la velocidad del desastre impidió cualquier maniobra de evacuación efectiva.
Durante el desplome, la estructura se inclinó hacia el lado derecho, sobre la piscina infantil, una vivienda vecina y un centro comercial adyacente. En ese sector fallecieron numerosas personas. Izquierdo experimentó la sensación de salir despedido por los aires antes de terminar atrapado bajo toneladas de escombros. El techo de su propio apartamento y la losa de su vecino confinaron su cuerpo de forma inmediata.
Sepultado por las paredes
Dentro de este contexto, el actor reconocido por su participación en telenovelas venezolanas como «Mi Gorda Bella», Mi Prima Ciela» y «Por Estas Calles», contó que una gruesa pared de concreto detuvo su caída a escasos cuatro dedos de su cuerpo.
Además, el intérprete mantuvo la conciencia en todo momento, tendido boca arriba con el rostro sobre un bloque de cemento. A pesar de la fuerte opresión que una pared verde ejercía sobre su espalda y glúteos, logró constatar que sus manos y pies mantenían movilidad. Finalmente, el artista intentó gritar para solicitar auxilio, pero solo halló un silencio sepulcral en medio de la destrucción.
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Con información de Meridiano…




