La agencia estatal rusa de transporte aéreo, Rosaviatsia, redujo a casi la mitad la altitud máxima permitida para los aviones civiles dentro del espacio aéreo de Moscú y ha prohibido los vuelos de tránsito con la capital rusa, según informó este miércoles el diario Kommersant.
La altitud máxima permitida para el vuelo de aeronaves civiles se redujo de los 8.550 metros a los 4.900 (de nivel de vuelo 280 a nivel 160) hasta el 26 de agosto cerca de las áreas de los aeropuertos moscovitas de Sheremétievo, Vnúkovo y Domodédovo.
«Las medidas se tomaron para garantizar la seguridad de los vuelos», afirmaron fuentes de Rosaviatsia al diario ruso, que señala que las nuevas normas se implantaron el 11 de julio. Fuentes del periódico prevén que dichas medidas se prorroguen en el tiempo y se extiendan a otras regiones.
Los cambios fueron impulsados por el Ministerio de Defensa y la prohibición de vuelos de tránsito debería reducir significativamente el volumen de vuelos en la zona. A su vez, la altitud máxima permitirá a las naves aterrizar más rápidamente en caso de emergencia.
Todavía en junio, Rosaviatsia, también por iniciativa de Defensa, prohibió el vuelo de avionetas inferiores a 5.200 metros de altura en la Rusia central.
Según cálculos de Kommersant, que se basa en comentarios por parte de varias aerolíneas nacionales, las medidas tienen cierto impacto financiero en las compañías debido a que, a menor altitud, mayor es el gasto de combustible y los tiempos de vuelo, además de aumentar el riesgo de impacto con aves y entre aviones.
Algunas aerolíneas rusas ya se quejaron de la difícil situación en la que se encuentran desde el inicio de la crisis por la falta de suministro de combustible en el país causada por los constantes ataques ucranianos contra la infraestructura petrolera nacional.
La aerolínea Azimuth, que opera en el suroeste del país, alertó de la crítica situación por la falta de combustible para la aviación que ha provocado un desplome en la rentabilidad económica de los vuelos.
Desde el inicio de la guerra de Ucrania en 2022, las empresas rusas de transporte aéreo operan con grandes dificultades debido a la cancelación de sus rutas hacia Occidente, los constantes cierres del espacio aéreo y aeropuertos debido a los ataques con drones ucranianos, y a la falta de piezas de repuesto para aviones a causa de las sanciones internacionales impuestas contra Moscú.
Con información de EFE




