China dio un nuevo salto tecnológico en el espacio al realizar, con éxito, la primera prueba en órbita de un sistema eléctrico de 400 V, una tecnología inédita que promete abastecer misiones de alta potencia. El proyecto fue liderado por el Instituto de Sistemas de Ingeniería de Vuelo Espacial Tripulado de la Academia de Tecnología Espacial de China (CAST), con la colaboración de otros institutos de investigación y socios de la industria.
La información fue divulgada por Global Times, socio de TV BRICS; según los especialistas, tras la entrada de la nave Tianzhou-10 en órbita, el sistema eléctrico de 400 V —desarrollado íntegramente por instituciones chinas— alcanzó control independiente sobre toda la cadena tecnológica y componentes principales, lo que abarca generación, almacenamiento, distribución y transmisión de energía.
El equipo del proyecto afirmó que optimizará el rendimiento del sistema y fortalecerá la base tecnológica de energía espacial de China, para apoyar futuras misiones importantes, incluidos programas de exploración lunar tripulada.
La nueva tecnología llega para superar un cuello de botella en la ingeniería espacial: los sistemas eléctricos de baja tensión se han vuelto insuficientes para atender la creciente demanda de equipos a bordo. Con el avance de las misiones, las naves necesitan más potencia para operar por más tiempo, soportar cargas más pesadas y funcionar en entornos cada vez más extremos.
Para enfrentar estos desafíos, el instituto identificó la tecnología de control de energía de alta tensión y alta potencia como un área clave en su programa de desarrollo tecnológico. Dos pruebas realizadas en órbita validaron la fiabilidad y la adaptabilidad del sistema en el espacio.
Con información de VTV




